HOMEOPATÍA (NO ME MEO POR LA PATILLA)

Homeopatía es una palabra formada por los términos griegos  ὅμοιος (homoios)= ‘similar’ y πάθος (pathos, leído algo así como pazos)= ‘sufrimiento’. No, sus articuladores no pretenden trasmitir un significado del tipo “sufrimiento similar” o “enfermedad parecida”. La palabra se adscribe a una práctica presuntamente sanadora que se basa en el principio “SIMILIA SIMILIBVS CVRENTVR”=”LO SIMILAR SE CURA CON LO SIMILAR”. La Homeopatía fue “inventada” a principios del siglo XIX por el médico Samuel Hahnemann. Él y sus posteriores seguidores pensaban que las enfermedades eran producidas por un desequilibrio metafísico, por una especie de disfunción interna no física que alteraba la “normalidad” de la relación del cuerpo con la naturaleza. El procedimiento para el “tratamiento” homeopático de la enfermedad es localizar la sustancia o el elemento provocador del mal y la administración de la misma sustancia pero diluida hasta el extremo o potenciada, según los casos (si la sustancia A es la que provoca los síntomas B, C y D; la forma de eliminarlos es administrar al individuo que los padece la misma sustancia A diluida)

A principios del siglo XIX la práctica médica se basaba aún en la experiencia acumulada sobre la base del desconocimiento real de los mecanismos y los agentes que provocan las enfemedades. La investigación científica , con la inestimable colaboración de un pequeño instrumento óptico conocido como microscopio (hay gente que lo conoce, no los homeópatas) permitió a personajes como Koch, Pasteur y compañía observar unos compañeros de viaje de la Humanidad que convenientemente alojados en el cuerpo humano son capaces de reproducirse y provocarle un desequilibrio, sí, pero no un desequilibrio metafísico sino un jaleo de padre y muy señor mío causado por el combate que nuestro sistema inmunitario sostiene contra la invasión…. Pues los homeópatas de entonces no se enteraron o no quisieron enterarse, siguieron en sus trece y fueron “evolucionando”

Hoy en día junto con la homeopatía, existen una inmensidad de prácticas pseudomédicas, pretendidas medicinas naturales… casi cualquier cosa que sea catalogada por sus defensores como “natural” es colocada entre las prácticas sanadoras; vamos, casi cualquier cosa que se encuentre al margen de la comprobación empírica. A su lado, o incluidas en sus prácticas hay decenas de “X-terapias” todas con una “contrastadísima” efectividad: la misma que la de un vaso de agua como anticonceptivo (Vd. se preguntará ¿un vaso de agua, anticonceptivo? ¿Tomado antes o después del coito?; la respuesta es obvia: “Ni antes ni después, en vez de…”)

La homeopatía no tiene en general efectos secundarios (tomar arsénico, por ejemplo, diluído en 1 parte por millón no hace ni cosquillas); pero tampoco, por lo general, tiene efectos de ningún tipo… bueno, sí: engrosar las cuentas corrientes de sus adalides.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: