BLOGUEAR. LIBERTAD DE EXPRESIÓN. PUBLICIDAD

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Perfil.
“Blog”, “Post”

Moverse por este ciberespacio es a la vez fascinante y enervante.
No entro ya en el asunto de las velocidades adsl, del “peso” de las “páginas” o de los parones del “streaming”. Uno de los aspectos que más jo… fastidia es el de la publicidad.

Ya sé que la publicidad es la fuente principal de recursos para la subsistencia de empresas en internet, como lo es a muy diferentes niveles en el mercado en general. La televisión, la radio, la prensa, todo está lleno de publicidad.

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Uno de los aspectos que caracteriza este mundo binario traducido por “interfaces” diversos es el de la libertad, una libertad “casi” absoluta. Digo “casi” porque, en principio, puedes “moverte” por donde quieras, “entrar” donde te dé la gana y “bajarte” prácticamente de todo… por más que en algunos países los gobiernos respectivos establezcan restricciones de acceso en sus nodos y de que, incluso en países que se dicen democráticos, se pretenda amparar legalmente la intervención administrativa, sin “opinión” judicial, de “páginas” y “enlaces”

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No se puede poner puertas al monte.

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La libertad de expresión es uno de los derechos humanos fundamentales, reconocido por las legislaciones de todos los países (aunque en algunos sea una cuestión más teórica que práctica) Y hoy “expresarse” y difundir las propias ideas está al alcance de cualquiera, porque cualquiera que pueda acceder a internet tiene a su alcance la posibilidad de crear su propio “blog” y “expresarse”

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Gutenberg inventó la imprenta de tipos móviles y a partir de entonces la “copia” de un mismo original no era ya un trabajo de días para el amanuense de turno, se podía reproducir el original como churros.

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La creación de un blog es sencilla. Basta con acceder a alguno de los servicios de alojamiento, darse de alta, elegir una plantilla y empezar a escribir. Y hay muchos servicios de alojamiento. Todos tienen una opción gratuita con unas ciertas limitaciones de espacio y, sobre todo, con unas condiciones de uso que uno acepta sin mirar (porque leerlas es tedioso… suelen ser kilométricas secuencias de texto cuya “chicha” está envuelta por un montón de frases insulsas) Y hete aquí que una de las condiciones que “aceptas” es la inclusión de publicidad en tu blog.

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Los activistas de todos los tiempos (llamados activistas por el bando que les apoya y terroristas por el que los persigue) hasta éste del ciberespacio utilizaron la imprenta, la multicopia, la fotocopia, para difundir sus ideas y consignas.

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En el mundo de los “blogs” hay de todo. Hay chorradas a patadas. Hay muchas “cosas” interesantes. Hay majaderías hasta decir ¡basta!. Hay de tó. Y el arte, la poesía, la divulgación científica, la denuncia del fraude intelectual tienen su sitio.

Y mira que resulta paradógico que al pie de una “entrada” o “post” en la que se critica por fraudulenta la práctica de la astrología, tan consumida por el público, uno se encuentre dos o tres frases publicitarias que animan a conseguir el horóscopo personal para el año que entra o la predicción de Fulanita Zutánez o la “echada” de cartas de Brujilda Sortilégez.

No queda otra que aguantar… o “pagarse” una opción de alojamiento de pago, o montarse en casa un servicio web particular.

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