SOBRE CAPILLAS UNIVERSITARIAS, CRUCIFIJOS, VELOS Y OTRAS ZARANDAJAS

El pasado día 10 de marzo, un grupo de universitarios montó un pequeño alboroto en la capilla católica del campus de Somosaguas de la Universidad Complutense (Madrid, España, Europa, Planeta Tierra, Sistema Solar, Galaxia Vía Láctea) El momento culminante del jolgorio lo protagonizaron unas cuantas estudiantes (al hilo de lo políticamente correcto por estos pagos habría que decir, tal vez, estudiantas) cuando se despojaron de sus prendas y mostraron sus glándulas mamarias.

En la capilla, enseñando la tetilla

El asunto podría haber quedado en un cabreo del cura, una bronca al capellán y los suspiros de las beatas de turno con sus “¡Dios nos ampare, lo que hay que ver!”, “¡Qué juventud ésta!” “¿Dónde vamos a llegar?” Pero la cosa ha llegado a mayores en cuanto a los políticos les ha dado por meter los hocicos en el asunto.

Lo primero que habría que preguntarse es qué pinta a estas alturas una capilla en un recinto universitario. Entendería que se hubiera convertido en una especie de museo si es que tiene algún valor histórico-artístico; pero a juzgar por las fotos no parece tener más valor que los almacenes de productos de limpieza. Y es que no termino de ver que al amparo de la Universidad se mantenga ningún tipo de lugar de culto de ninguna confesión religiosa. Partiendo de la base de que la Universidad es lugar de pensamiento crítico, de investigación y de búsqueda de la verdad contrastada por la demostración experimental, no tiene sentido la presencia de recionto alguno en el que se hagan sortilegios metafísicos y se insista en “verdades” impuestas por visionarios sin demostración alguna… o, lo que es peor, con pruebas contrastadas de su falsedad.

Se leen por ahí, saliendo de bocas diversas, cosas como que los protagonistas demostraron su intolerancia, que qué hubiera pasado si en lugar de en una capilla católica hubiera sucedido en una mezquita, que si falta de educación, que si… Pues sí, yo pienso que no ha lugar “invasión” del recinto, ni violencia de ningún tipop; partiendo de ello resulta ya indiferente si se entra con la cara pintada de clown, con traje de lagarterana o enseñando parte de la sacrosanta creación divina (siempre me ha llamado la atención el escándalo asociado a la exhibición del cuerpo humano por parte de determinadas religiones; ¿no es obra de Dios?)… el tema está en lo que ya he dicho ¿qué pinta la capilla en la Universidad?

También he leído por ahí algo sobre que si no es que la capilla esté sostenida con fondos del Estado, que los tributos pagados por los ciudadanos son del conjunto de ellos y que, proporcionalmente, la mayor parte de la población española es católica… ¡Venga ya!  ¿Dónde dice la Constitución que los impuestos podrán destinarse al sostenimiento del culto de una determinada confesión religiosa en función de la proporción de sus seguidores?. Ya es bastante que en la declaración de la Renta para el pago del impuesto directo por antonomasia quepa asignar un porcentaje del mismo a la Iglesia Católica. ¿Habría que abrir, por decreto y con cargo a los presupuestos del Estado, mezquitas de tamaño proporcional al número de musulmanes? ¿o establecer un lugar “multiusos” en el que, proporcionalmente a los creyentes respectivos, se establecieran horarios de servicios religiosos evangélicos, judíos, budistas, sintoístas, taoístas, animistas y hasta de vudú?

No. Creo que la cuestión es que la religión, cualquiera, es una cuestión de la esfera privada y en ella debe quedar, con los únicos límites del respeto a los principios constitucionales y de los derechos humanos (motivo por el cual deberían ser perseguidas determinadas prácticas religiosas que atentan contra dichos principios y derechos). Tal vez llegue algún día en el que algún gobierno tenga el valor de acabar con los rescoldos del dominio religioso sobre la vida pública que imperó durante siglos. Por mi parte, apoyaría a quienes defendieran cuestiones como las siguientes:

– Eliminación de símbolos religiosos de cualquier clase en las aulas de colegios e institutos. Los crucifijos no tiene sentido en las aulas; como tampoco lo tendría una menorá, un creciente lunar o una imagen de Buda. Por las mismas, no cabría admitir la manifestación externa con intenciones proselitistas por parte de alumnos, profesores o padres de alumnos, ni con expresiones ni con la ostentación de símbolos, especialmente aquellos que dificulten o impidan el normal desarrollo de las actividades académicas. En ese sentido, asuntos como el del velo, el shador, etc. no deberían suponer problema alguno, salvo que dificulten la educación física y deportiva o dificulten o impidan la identificación de la alumna en cuestión (o el alumno… porque a ver por qué no se podría vestir un chico con un velo… o un turbante… mientras su cara fuera visible para permitir contrastar su identidad…) En la misma línea, los menús de los centros escolares deberían ser científicamente analizados para preservar el equilibrio alimentario, independientemente de las pejiguerías abstinentes (“el menú hoy es éste, si tu religión no te permite comer el primer plato, come más del segundo y si te pones tonto, tú o tus padres, pues te traes una tartera”)

– Institucionalización de un sistema educativo exclusivamente público y laico. La enseñanza reglada, la que capacita para la inserción del individuo en la sociedad y le prepara laboral y profesionalmente no puede depender de las circunstancias socioeconómicas; debe ser obligatoria, gratuita y pública. Sí, dejando libertad para que cualquier institución civil o religiosa enseñe cualquier otra cosa, siempre con sus propios recursos, en función de la demanda social de esas enseñanzas, llamémoslas complementarias, y siempre bajo la inspección pública para que no sean enseñanzas que atenten contra los principios legalmente establecidos (no podría consentirse, por ejemplo, que se impartieran enseñanzas que promovieran la eugenesia, o el racismo…)

– Eliminación de cualquier asignatura de educación religiosa específica. Establecimiento de una asignatura de educación religiosa en la que se expusieran los principios doctrinales de todas las religiones y corrientes morales, para que los alumnos conocieran de fuentes no confesionales lo que cada religión propone y puedan contrastar unas y otras independientemente.

En realidad llegaría más lejos. Pero creo que poniendo bases como éstas, el simple hecho de que los jóvenes fueran educados en el conocimiento de todas las religiones y pudieran contrastar sus principios con lo experimentalmente comprobable haría que en unas pocas generaciones (o directamente en la primera) el asunto de capillas, crucifijos o velos dejaría de ser polémica social…

¿Es esto intolerancia? ¿Y no es intolerancia imponer la enseñanza de una religión, ocultar las demás y enmascarar la comprobación experimental de determinados principios doctrinales?

Las religiones han sido fuente de tradiciones y manifestaciones culturales y artísticas que habría que preservar; pero no como parte de las vías de modelado cerebral de las masas. No puede eliminarse el conocmiento y la enseñanza de los principios doctrinales y de toda la parafernalia asociada al culto de las religiones; porque el día que dejen de ser opio del pueblo, nada sería peor que las manifestaciones costumbristas y artísticas perdieran el entendimiento de su simbología. La majestuosidad de Nôtre Dame o de la Catedral de León, del Taj Mahal o de un templo budista seguirán siendo admiradas independientemente de que en su interior se celebre una ceremonia religiosa o sean sede de actividades culturales, conciertos, teatros, bibliotecas…; pero sería lamentable que por no enseñarlo, dejara de entenderse el trasunto de las escenas cinceladas en un retablo o la razón por la cual hay una cruz gamada en el pecho de un Buda…

Cruz y ¡fijo!

 

Imagen de Buda... la cruz gamada en el pecho NO es una marca nazi. Si no sabes nada de la religión budista y de la cultura indoeuropea puede que creas que Hitler ordenó grabarla a las SS

ehlmc

El Taj-Mahal. La religión ha sido motor de obras artísticas extraordinarias... en proporción a la destrucción y a las muertes causadas...

Si los ojos son así, ¿cómo será el resto? ¡Tapa, tapa!

One Response to SOBRE CAPILLAS UNIVERSITARIAS, CRUCIFIJOS, VELOS Y OTRAS ZARANDAJAS

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