BATALLAS Y GUERRAS

Quizás porque mi yo se niega a mirar adentro y afuera. Quizás por eso mis paredes siguen aún en pie.

Me niego quizás a ver la muerte de la esperanza.

Como siempre, las pequeñas cosas, un sonido revoloteador, un aroma fugaz, una imagen sin aquí, una canción, asaetean mi calma y llagan mi alma. Pero mi inesperadamente fuerte consciente repliega sus pétalos y deja de escuchar, de oler y de ver hasta la siguiente avalancha.

(…)

La realidad que sea ha querido construir las circunstancias de modo que todo haya impedido que fuera de otro modo.

Y me aferro con todas las fuerzas que ya me aferraba a mi(s) otro(s) fudamento(s), esencial(es), vital(es) (…) Y no sé si la vida me va a dejar nada más.

(…) Quisiera seguir luchando; pero he perdido el norte y no sé dónde queda el campo de batalla.

(BA-DA 19940504)

 

Será que no son lo hechos que se suceden sino las intrínsecas circunstancias de yemas arriba; porque diecisiete terminan siendo nada para que todo sea lo mismo.

 

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