DE RELIGIO ET DEVS (XVI) HENOTEÍSMO

Real Academia Española:

henoteísmo.

(Del gr. ἕν, uno, θεός, dios, e -ismo).

1. m. Forma de las religiones en que hay una divinidad suprema a la vez que otras inferiores a ella.

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El reconocimiento de la existencia de otros dioses ha estado presente en toda la historia de todas las religiones.

En Roma, la multiplicidad de cultos llegó a extremos sin precedentes. La ampliación de los horizontes del Imperio vino aparejada con la asunción de ciertos cultos a dioses de los territorios conquistados. Júpiter. Juno y Minerva, la Tríada Capitolina, tuvieron que compartir el corazón de los romanos no sólo con otros dioses del panteón tradicional romano, como Marte, Venus, Saturno, Jano, Vesta, Quirino, Diana, etc. sino que vieron cómo ciertos cultos procedentes de otras provincias competían o incluso predominaban sobre los tradicionales; así sucedió con Isis, Cibeles, Mitra, Serapis y otros. A ello se unió el culto al Emperador divinizado… vamos, una inflación divina en toda regla.

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El propio dios de la Biblia se muestra en ciertos pasajes del Génesis y del Éxodo como un henoteísta convencido, conminando a sus creyentes a no rendir culto a ningún otro dios salvo a él, pero no imponiendo el convencimiento de la inexistencia de otro u otros dioses, sino ofreciéndose como el dios propio del pueblo de Abraham y de Moisés, frente a los dioses de otros pueblos.

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Las llamadas religiones monoteístas actuales, imponen a sus fieles la creencia en un sólo dios, si bien en el ánimo popular sigue habiendo un henoteísmo latente, como si existiera una especie de competencia entre “el dios de los X” y “el dios de los Y

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Pero, es más, hasta el supuestamente mismo dios de todos los creyentes de una determinada religión puede “compartimentarse” en dioses diferentes; esos dioses que se ponen de parte de Maradona (que se transforma en una prolongación de su mano), de Thierry Henry o de cualesquiera de esos héroes que conducen la pasión de un grupo humano tildado de nación, barrio, región o tribu.

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Vamos, todo conducente a la conclusión de que no es que haya diez mil dioses, es que no hay ninguno que esté aquí al lado… y, probablemente, tampoco un poco más lejos…

Cree en mi o te fulmino

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