VIVIR PARA SIEMPRE

 

¿Quién quiere vivir para siempre?

Somos conscientes de ser conscientes cuando ya llevamos unos cuantos años navegando por eso que llamamos vida.

Antes de poder abstraer nuestras reflexiones sobre lo que somos, adónde vamos, por qué estamos… es decir, mientras nuestros circuitos maduran, nos llenan los depósitos cognitivos con informaciones de variopintos matices que dependen de estructuras sociales vinculadas a tradiciones, sistemas, concreciones históricas coyunturales… y todo eso, condiciona la abstracción, queramos o no… aunque tengamos la fortuna de poder razonar, de poder elaborar pensamientos libres sobre el ser… (si no nos quedamos en ese nutrido grupo de seres que ni se lo plantean… porque su cosmos se ciñe a cuatro impulsos primarios y a veinticuatro horas al día, menos el tiempo necesario para los instintos, a consumir bazofia televisiva, fútbol y roña sociopolítica)

Por ahí, por ese camino de la reflexión, uno piensa en la incoherencia de ser, en el azar de ser, en la inevitabilidad de ser… y en la costosa pervivencia del ser. Sufrimos por ser, luchamos por ser, para al final dejar de ser.

¿Y quién quiere vivir para siempre?

¿Vivir para luchar y sufrir eternamente?

¿Quién quiere vivir para siempre?

¿Ser un Conor MacLeod? ¿Ser el Conde de Saint-Germain?

—***—

Sí. Yo quiero ser Inmortal… Más aún, quisiera haber sido eterno. Quisiera haber asistido al comienzo de este Universo, haber escuchado el rumor sordo de las partículas ondeantes y puntuales formando la materia y la antimateria, diseñando las dimensiones… quisiera haber asistido a la condensación del Sol, a la abrupta formación de La Tierra, al modelado de tierras y océanos, a la cocción de las moléculas de carbono, al ensamblaje del ADN y la eclosión de la primera forma de vida… Quisiera haber sido espectador de cada paso de cada ser vivo, haber acariciado el lomo de una cría de tiranosaurio, ofrecido una manzana a un mastodonte y caminado bajo la sombra de helechos gigantes… Y quisiera ver los confines de las galaxias, el borde mismo de un agujero negro o hacer surf en las ondas de materia de una supernova…

Pero soy sólo un ser nacido y mortal.

Hoy soy; mañana tal vez ya no.

¿Y dónde irán las abstracciones, los recuerdos, las impresiones tanto positivas como negativas de un ser cuya proyección no le hará ocupar un lugar en el panteón de los que dejaron huella?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: