CARTA DE UN REY MAGO

Queridos regalados por los Reyes Magos:

Mis colegas y yo llevamos más de dos mil años trabajando en el asunto éste de repartir regalos. La primera vez que lo hicimos nos tocó completar un largo viaje para buscar a un solo niño, nos intentaron tomar el pelo y utilizarnos para oscuros intereses políticos y nos vimos metidos en un extraño rollo de apariciones que nos obligó a incumplir la palabra dada a un tal Herodes.

El business se nos fue de las manos y terminamos comprometidos con una parafernalia inmensa y teniendo que cumplir con los deseos de millones de personas, niños en su mayoría. La complicación ha ido en aumento con el paso del tiempo, porque los juguetes de hoy en día no cuestan precisamente lo mismo que un aro, un trompo o una muñeca de trapo.

Encima, hemos tenido que aguantar la competencia de un gordo seboso cuya iconografía nació como parte de la publicidad de una marca de bebidas refrescantes (no voy a caer en el error de hacerle publicidad citando su nombre) y, lo que es peor, los chistes fáciles sobre nuestro arduo trabajo, con expresiones como “trabajas menos que los Reyes Magos, que trabajan un día al año y, encima, es de mentira“.

Que sepáis que no es nada fácil pasarse todo el año observando el comportamiento de todos los que luego nos piden regalos. negociar con las empresas fabricantes, distribuidores, grandes almacenes o supermarckets, malls o como narices queráis llamarles. Y no, no es fácil preparar la logística de reparto, por muy magos que seamos, que disponemos de unas horas  para repartir regalos en millones de hogares.

Todo eso no sería motivo de enojo si luego nos sintiéramos recompensados de alguna manera; pero es que (¡pedazo de desagradecidos!) después de tantas cartas haciendo la pelota, después de tanto anhelo, grito y agasajo en la cabalgata, no sois capaces de una sola nota de agradecimiento, de una expresión de aliento… Y todavía peor, algunos, encima, os enfadáis porque el regalo que os dejamos es peor que el de otro o es poco para lo que esperabais.

¿Sabéis lo que os digo? Que os van a dar morcilla y el año que menos lo esperéis vamos a cerrar el chiringuito y si no conseguimos convencer a ese gordo de mierda vestido de rojo que nos hace la competencia, se va a tener que multiplicar él y sus mierderos renos, encabezados por el metrosexual de Rudolf, para llevaros esos regalos que a nosotros casi nos tiráis a la cara.

¡Hala! ¡Que os den morcilla! ¡Pensaros bien lo que vais a hacer de aquí al año que viene! Mis colegas y yo estamos al borde de mandaros a la mierda.

kingsmagicHousito

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: