ANTE LA MUERTE

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Tal vez en ese momento los condicionantes sean otros. Ahora, si pienso en ello, la afrontaría con calma y entereza, esperando que si hay un dios me dé unas cuantas explicaciones, y si no lo hay, ni hay nada más que lo más seguro: nada, con el afán de, finalmente, dejar de sufrir.

Pero, ¿Qué decir en el momento final? Tal vez secundaría lo que le dijo Karl Marx a Friedrich Engels cuando éste le preguntó si quería decir alguna última frase… y, sí, sin querer dejar ninguna, dejó una contundente:

¡Las últimas palabras son cosas de tontos que no han dicho lo suficiente mientras vivían!

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