COSMOPOLITISMO FRENTE A NACIONALISMO

rot

El nacionalismo puede ser una forma de afirmación identitaria noble y respetable. Pero los nacionalismos actuales (tal vez a la postre cualquier nacionalismo) son por definición excluyentes. Se construyen más que sobre la base de la afirmación de los signos propios (lengua, etnia, cultura, religión…) sobre la destrucción de los ajenos, siempre amenazas vivas a los propios. En todo caso, buena parte de los nacionalismos en liza en diferentes puntos de conflicto no dejan de tener un fondo esencial de intereses diferentes. Los impulsores, los líderes nacionalistas, juegan con los sentimientos identitarios de sus seguidores para conseguir ampliar sus cuotas de poder y afianzar su posición de privilegio.

Fomentar el nacionalismo puede ser una forma de lesa Humanidad en una visión de futuro. Compartimentar la Humanidad en teselas de colores no genera nada bueno a no ser que las teselas se combinen adecuadamente para formar el mosaico.

Una posible vía de eliminación de las disonancias que hacen peligrar el equilibrio mundial y que generan conflictos  en diferentes niveles a distintas escalas, es la eliminación paulatina de los factores que propician las disonancias: el racismo y la xenofobia se eliminarían por la vía del mestizaje, de la mezcla cultural. Ello sería posible eliminando las desigualdades y facilitando los intercambios culturales. La educación no sectaria, no doctrinaria, sobre principios de consenso general, sería sin duda esencial… (esto da para mucho…)

Pero tal vez quepa, al menos como paso preliminar, otra alternativa. Ésta ha sido descrita recientemente por el novelista turco Elif Shafak en TheWorldPost:  “En vez de limitarnos a la oposición binaria de la política identitaria, debemos hacer todo lo contrario, multiplicar nuestras adhesiones y afiliaciones” (…) “Cuantas más definiciones tenga una persona, más probabilidades tiene de que su identidad se solape con la de otra. Las identidades coincidentes unen a la gente y reducen las tensiones, el odio y los nacionalismos. Es más difícil odiar a otro cuando pensamos que tenemos muchas cosas en común”.

Siguiendo su línea de razonamiento y poniéndose quien escribe como caso, mis identidades serían: soy de Chamberí, de Madrid, de Castilla, de España, de Europa, de Iberoamérica, del Mediterráneo, “y de ninguna parte y del mundo entero.

Conocer, entender otras identidades ayuda aún más a coincidir  en lugar de divergir.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: