IGNACIO SAMPER – CREACIÓN DE LO CREADO

La hoja, en verde,

con su haz y envés

y con su filo,

aproxima su forma (o al revés)

a la del pez;

en medio,

el herrero fraguó

y modeló

la punta de lanza de Longinos.

***

La idealización de la estructura de un átomo guarda un parecido considerable con la de un sistema estelar; en medio, el ser humano se asocia en núcleos alrededor de los cuales gravitan sus circunstancias.

***

Formas. Colores. Sombras. Esencias de dimensionalidad… ítems quizás cuánticos que transporta el espacio-tiempo y que tal vez se transiten, mecidos en su viaje por las musas. Mentes receptivas e inquietas de todos los tiempos y lugares habrán captado las mismas corrientes de inspiración; pero sólo unas pocas de esas mentes han dispuesto además de la habilidad necesaria para crear de lo ya creado con lo ya creado.

Ignacio Samper es una de esas mentes que cuenta con el privilegio de unos dedos conectados con la perfección necesaria.

En estos días expone nuevamente en el Teatro Quevedo (Calle Bravo Murillo, 18, Madrid) una serie de grabados en los que su profundo conocimiento de la pintura de todos los tiempos queda de manifiesto en la concreción, bajo su perfecta definición personal, de los paralelismos formales presentes en obras pictóricas diversas. Alguno de los autores prospectados pudo en su momento inspirarse en la obra precedente; pero en cualquier caso, Ignacio aporta su inspirada interpretación que, en algún caso, no se ruboriza ante una nota sarcástica.

Quien presta nombre al teatro en cuya antesala miran para ser mirados los grabados de Ignacio, mostraríase a la vez sorprendido y admirado; él que también supo rimar, alimentado por Erato, Calíope o Talía, podría decir respecto a Ignacio, como ya en vida lo hizo respecto al pincel(*):

      Vióse más de una vez naturaleza
      de animar lo pintado codiciosa;
      confesóse invidiosa
      de ti, docto pincel, que la enseñaste,
      en sutil lienzo estrecho,

      cómo hiciera mejor lo que había hecho.

Y tal vez, precisamente al percibir la maestría al enlazar las formas dibujadas por pintores de épocas dispares, añadiría su:

      Por ti, por tus conciertos,
      comunican los vivos con los muertos.

Y sin duda le atribuiría como culmen de admiración:

      A ti deben los ojos
      poder gozar mezclados
      los que presentes son y los pasados.

Bracono. Ignacio Samper. Grabado sobre papel (52 x 26 cm)

Bracono. Ignacio Samper. Grabado sobre papel (52 x 26 cm)

Mujer sentada. Ignacio Samper. Grabado sobre papel (52 x 26 cm)

Mujer sentada. Ignacio Samper. Grabado sobre papel (52 x 26 cm)

Retrato de maja. Ignacio Samper. Grabado sobre papel (52 x 26 cm)

Retrato de maja. Ignacio Samper. Grabado sobre papel (52 x 26 cm)

La mamá del arlequín. Ignacio Samper. Grabado sobre papel (52 x 26 cm)

La mamá del arlequín. Ignacio Samper. Grabado sobre papel (52 x 26 cm)

Carlos Loewe. Ignacio Samper. Grabado sobre papel (52 x 26 cm)

Carlos Loewe. Ignacio Samper. Grabado sobre papel (52 x 26 cm)

(*) Versos de la Silva 25 o Silva del Pincel de Francisco de Quevedo (Francisco Gómez de Quevedo Villegas y Santibáñez Cevallos)