EXTERMINIO O PAZ

Estoy convencido, la religión es la principal fuente de muerte en la historia de la Humanidad.

Deberían desaparecer absolutamente todas las religiones.

Sí, ya sé, la mayoría de los fieles de cualquiera de las religiones extendidas en el mundo no es violenta, vive su fe desde una postura de “amor” a los demás… pero son esas mismas religiones las que inspiran la ignorancia, el fanatismo y la muerte. Fanáticos o interesados iluminados convencen a muchos de la misión salvífica de actitudes como las protagonizadas por los asesinos que han inundado de sangre las calles de París. Ellos estaban convencidos de que cumplían un mandato divino, que luchaban contra una civilización a la que consideran enemiga de su fe… y llega a tal extremo su fanatismo que se inmolan haciendo explotar cargas de explosivos atadas a sus cuerpos mientras con la explosión se llevan por delante más víctimas. ¿Se preguntan lo que piensan, lo que sienten sus víctimas; lo que van a hacer sufrir a sus familias? ¿Se plantean algo diferente a la locura de un paraíso preparado para los supuestos ejecutores de infieles? ¿No piensan que a lo peor siembran más odio del que ellos vomitan con sus armas y explosivos?

Y, mira, lo peor es que da igual que ahora sea un engendro vestido de islamismo; antes eran los fanáticos políticos como ETA o el IRA o los diferentes “frentes de liberación” intentando conseguir a golpe de tiro en la nuca, de bombas, de secuestros, sus objetivos…. o la Inquisición… o las guerras de conquista… de modo que si se consiguiera acabar con las religiones esta aberración de la naturaleza que se llama Ser Humano, encontraría otras mil razones para justificar la violencia de unos hacia otros. ¿Será condición inherente a la naturaleza humana?… A lo peor la solución no es otra que el total exterminio de la Humanidad… el planeta lo agradecería.

¿Es tan difícil que nos dejemos unos a otros vivir en paz?

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JE SUIS…

Moi

No sé. Después de contemplar las campañas periodísticas por cualquier asunto y el derroche de memes, entradas y entradillas en Twitter, Facebook, Google+ y demás redes sociales, suelo terminar aborreciendo el asunto.

Por otra parte, no sé si por mi creciente tendencia a la fobia social, por mi excesiva precaución ante los encubiertos métodos de captar información personal o porque me revientan los “listos”, no suelo bajar la cerviz para seguir las indicaciones de esos memes que piden expresamente ser compartidos… y menos si lo hacen intentando tocar la médula sensible de la compasión o la vena supersticiosa que en mayor o menor medida llevamos todos los seres humanos. Eso de “cuelga esto en tu muro al menos un día. El 95% no lo hará…” me saca de mis casillas y por más que comparta el contenido del mensaje, no suelo seguir la instrucción.

El reciente episodio del asesinato de los miembros de la revista satírica francesa “Cherlie Hebdo” ha sido uno de esos acontecimientos que generan riadas de opiniones.

Grave es obvio que es, se mire por donde se mire. No consigo entender que nada pueda solucionarse matando a nadie.

Puedo entender la indignación de un musulmán, de un cristiano o de un judío porque alguien se mofe de sus símbolos. Lo que no puedo entender es que esa indignación conduzca a matar al autor de la mofa… En realidad lo que no puedo entender, bueno, entender sí, aceptar no, es que la Humanidad siga etiquetándose en función de falacias como las que alimentan las religiones; y menos que esas etiquetas conduzcan a versiones en las que la eliminación del resto es la consigna.

Por otra parte, desde el principio de este asunto, como con los ya casi “históricos” de Salman Rushdie y sus Versos satánicos o de las caricaturas de Mahoma publicadas en 2005 por Jyllands-Posten, me ha llamado la atención un hecho esencial: la revista Charlie Hebdo, como cualquier otra publicación, la lee el que quiere, no es de lectura obligatoria, no se obliga a nadie a contemplar todas y cada una de sus páginas. Esto vale para cualquier publicación, programa televisivo o radiofónico. Sí, puede ser bueno conocer lo que opinan los demás, pero si eso que opinan los demás te molesta, basta con no leer, no ver o no escuchar aquellas publicaciones o emisiones que te ofenden.

La historia está llena, sin embargo, de episodios de persecución de las ideas, lo que ha llevado a entregar a las llamas ingentes cantidades de libros… y de personas, por el simple hecho de opinar algo que no gustaba a quien tenía las riendas.

No, no estoy de acuerdo en limitar la libertad de expresión. Me gusta la sátira de cualquier cosa. No hay nada suficientemente sagrado o intocable con existencia real o irreal que no merezca algún chascarrillo. Me encantan los chistes sobre Jesucristo, sobre Abraham o sobre Mahoma y me parece ridículo escandalizarse por ello. Eso sí, jamás haría esa befa en la cara de un cristiano, un judío o un musulmán. Respeto sus creencias aunque no las comparto. Y me gustaría un mundo sin religiones, un mundo como el que imaginaba John Lennon en su icónica composición Imagine

Imagine there’s no Heaven
It’s easy if you try
And no Hell below us
Above us only sky

Imagine all the people
Living for today
Imagine there’s no country
It isn’t hard to do

Nothing to kill or die for
And no religion too
Imagine all the people
Living life in peace

You may say I’m a dreamer
But I’m not the only one
I hope someday you will join us
And the world will be as one

Imagine no posessions
I wonder if you can
No need for greed or hunger
Or Brotherhood of Man

Imagine all the people
Sharing all the world
You may say that I’m a dreamer
But I’m not the only one

I hope someday you will join us
And the world will be as one

(John Lennon)

 

FELIZ RACIONALIDAD

ÍO SATURNALIA!

Ío Saturnalia!

Hoy es el decimosexto día antes de las kalendas de enero, o sea, el decimoséptimo de los días del mes de diciembre.

Comienzan las fiestas más importantes del año.

Han acabado las labores del campo, la cosecha y la siembra de invierno.

El Sol llega a sus días de menor permanencia sobre el horizonte.

Tras los duros trabajos, merecemos el descanso y la diversión.

¡Relajemos las labores de los esclavos! ¡Es más, cambiemos los papeles y dejemos que los esclavos por unos días sean servidos por sus amos!

¡Vayamos todos al banquete público, comamos y bebamos en honor al Sol! ¡Y luego solacémonos en casa con banquetes suculentos! (No te olvides, matrona, del dulce de miel con frutos secos con el haba seca en su interior para que, al que le toque, le coronemos)

¡Y disfrutemos de los festejos hasta la fiesta del Sol Invicto!

¡Hagámonos los regalos habituales en estas fiestas!

¡Adornemos nuestras casas con plantas rememorando los momentos del año en los que el Sol alimenta el crecimiento de los frutos de la tierra!

¡Adornemos con velas y lucernas nuestros hogares ahora que el Sol merma su luz!, ¡al menos hasta que el octavo día antes de las kalendas de enero vuelva a nacer el Sol, el “Dies Natalis Solis Invicti“!

Saturnalia

*** — ***

¡Pagano!

Yo voy ahora a sustituir esas tus fiestas por las mías. Como no tengo ni idea de qué día nació mi dios hecho hombre lo voy a celebrar el octavo día antes de las kalendas de enero, o sea, el día veinticinco de los que componen el mes de diciembre, ¡Hala!

navi

***__ ***

Pues yo, que soy celta, aunque me sume a celebrar lo del nacimiento del dios hecho hombre, no voy a renunciar a poner en mi casa un árbol adornado rememorando los momentos del año en los que están repletos de frutos y voy a seguir con lo de los regalos poniéndolos al pie del árbol.

LS018036

***___***

A ver, aquí hay que fomentar el negocio; yo, en representación de Coca – Cola voy a darle forma a la tradición de Santa Claus, San Nicolás o Papá Noel, va a ser un tipo gordo con cara de bonachón y barba blanca vestido de rojo y blanco y ya veréis cómo a partir de ahora, poco a poco, la imagen de mi gordo seboso repartidor de regalos se impone, le fundimos todas las tradiciones de los “regaladores” y con todo esto hacemos que la Navidad sea el principal chollo del año para los comerciantes.

no-é

DIOS A LA MEDIDA

Necesito un dios al que suplicar

… o mejor un dios al que echar la culpa de mis desgracias.

 

No hay a quién culpar; no hay a quién suplicar.

Los poderosos, los satisfechos, los ricos, tienen su gloria, su “mejor vida”, en el presente… no están libres de desgracias personales; pero tienen más medios para afrontarlas.

Los pobres… los peatones de la vida, caminamos a la espera de los palos o del definitivo. Para nosotros son las proclamas de “ser bueno” y “conformarse” porque “después” vendrá el premio… cuando pasemos a “mejor vida”… como si hubiera otra…

Housito

MIS CARTAS A DIOS (IV)

Muy dios mío:

Leo con estupor que el Papa Benidicto XVI ha “dimitido”

No me lo puedo creer.

Esa parte de la Humanidad que cree en ti bajo las premisas doctrinales de la Iglesia Católica cree también que al Papa lo eliges TÚ inspirando, bajo la-tu persona Espíritu Santo, a los cardenales que se reúnen en la Capilla Sixtina en cónclave.

Si tú has elegido a Joseph Ratzinger para que sea “vicario” de la-tu persona Jesucristo en la Tierra ¿cómo puede tener la desfachatez de poner en duda tu divina sabiduría y renunciar a TU mandato?

Lo cierto es que me parece que estos fantoches que se siguen vistiendo ropa talar púrpura son los primeros que no se creen ni una palabra de lo que predican.

Que sí, que puede ser una persona llena de virtudes humanas (con o sin brazalete de las Juventudes Hitlerianas), esforzado trabajador y todo lo que quieras; y que puede que esté seriamente perjudicada su salud (será, digo yo, por TU santa voluntad); pero no deja de tener su aquél que se tome esas libertades.

Dos mil años de muertes por la defensa de la “verdad” sucesivamente impuesta (no siempre la misma, muchas veces contradictoria con dictados anteriores; pero siempre atribuyéndote su contenido) para que este buen señor te haga una pedorreta y se vaya.

Nada, nada. Te toca volver a enviar al Espíritu Santo para que inspire a los 120 cardenales del cónclave y elijan a quien TÚ ya debes de tener decidido.

Amén.

Penedicto

MIS CARTAS A DIOS (III). TOPOGRAFÍA

Muy Señor Mío:

Al hilo de mi última misiva, se me ocurre uno de los casi infinitos porqués. (nada más lejos de mi intención que hurtarte el monopolio de la infinitud).

Tuviste tiempo, mucho tiempo, todo el tiempo, para pensarte con calma qué es lo que querías hacer y cuál era el diseño más adecuado.

Entonces, ¿por qué narices, cuando diseñaste la estructura y distribución del cuerpo de los seres supuestamente destinados a alabarte, hiciste la chapuza de colocar “la zona de recreo” junto a las “cloacas“? (¿desorientación?)

No, es que esto tiene su importancia.

Resulta que las terminaciones nerviosas que proporcionan más placer al ser que se supone tú creaste y que, además, son las responsables de la perpetuación del ser creado, se encuentran en la zona más sucia. En el caso del macho, uno de los conductos de excreción sirve a la vez para “lanzar” ese 50 % de carga genética que hace que un nuevo ser sea concebido… eso sí, con un derroche de tres pares de narices, porque “lo” lanzado contiene millones de transportistas de la carga genética… pero sólo uno es el elegido (se ve que cuando ideaste el plan no había recortes ni restricciones de ningún tipo). Y en el caso de la hembra de la especie, no se te ocurrió otra que hacer confluir en un espacio de entre uno y tres centímetros, no más, las terminaciones de los conductos de excreción líquida, de excreción sólida y de recepción de aporte genético (y, además, periódicamente, de excreción de los restos del material sistemáticamente dispuesto para la procreación aunque no la haya)

No sé, se me antoja un cúmulo de guarrería.

¿No podías haber puesto en otro sitio más limpio los columpios?

¡Tela con el diseño inteligente!

Luego, encima, te empeñas en enviar revelaciones a tus santos acólitos para que nos digan que eso que tú has creado y que posiblemente tenga la poca salsa de la vida, no debe ser usado para conseguir la parte buena que proporciona sino única y exclusivamente para procrear (eso sí, buen número de esos transmisores de revelación se pasan por el forro de sus carpichos el mensaje y se dedican a dar mandanga de la buena a menores y mayores del mismo o distinto sexo)

Además, parece como si esta cuestión de darle gustillo a las partes relacionadas con cacas y pises fuera el vértice existencial de todo y el incumplimiento de lo ordenado respecto al correcto uso del asunto fuera mucho más importante que matar inocentes en masa, robar a espuertas a costa del bienestar de los menos favorecidos o hacer trampas para ganar el Tour el Francia.

No sé… no entiendo nada.

(Oye, Manolo; ¿tú crees que estarán llegando a su destino estas cartas? Es que no me contesta nadie?…. Ya, ya… ya sé que correos está muy mal…. ¿Y si mando correos electrónicos?… ¿o, mejor, un whatsapp?)

caj.ando

 

carta

MIS CARTAS A DIOS (I)

Muy Señor Mío:

Ante todo quiero expresarle mi confusión respecto a Quién es Aquél a Quien me dirijo (o incluso Quiénes son). El análisis y la consideración de las diversas doctrinas religiosas existentes en el Mundo en la actualidad y las que han ido marcando diversas etapas de la Historia, hacen que esa confusión sea mayor. El hecho de haber nacido y haberme educado en una sociedad Católica mediatiza considerablemente los conceptos sobre su concepto y esencia; pero la constatación de que en sociedades próximas su figura y personalidad es considerada con matices diferentes hace que mis dudas sobre su carácter, valores, poderes y potencialidades sea tan grande que hace mucho tiempo dejé de creer en la existencia del Dios que cualquiera de las religiones presenta. En todo caso, por el momento, permítame que me dirija a Vd. (perdón si el tratamiento de “usted” no es suficiente para su sublime majestad) para plantearle algunas de las dudas, sinsabores, perplejidades y hasta cabreos que me asaltan al observar a mi alrededor lo que sucede en eso que aquellos que creen en Vd. (insisto en las disculpas por el tratamiento) llaman la CREACIÓN.

No sé si para el asunto éste de la VERDAD desde el punto de vista de la religión es de aplicación el principio básico de la DEMOCRACIA, es decir, si la VERDAD es aquella versión de la realidad, aquella Religión, que es más “votada”, más seguida. En ese sentido, resulta que, aproximadamente, el reparto de creyentes en distintas religiones es:

  • cristianismo: 2300 millones
  • islamismo: 1820 millones
  • budismo: de 200 millones a 1600 millones
  • hinduismo: 900 millones
  • religión tradicional china: 394 millones
  • religiones indígenas: 300 millones
  • religiones afroamericanas: 100 millones
  • sijismo: 23 millones28
  • espiritismo: 15 millones
  • judaísmo: 13,3 millones
  • bahaísmo: 5 millones
  • jainismo: 4,2 millones
  • sintoísmo: 4 millones
  • caodaísmo: 4 millones
  • zoroastrismo: 2,6 millones
  • tenrikyō: 2 millones
  • neopaganismo: 1 millón
  • unitarismo universalista / unitarismo + universalismo: 0,8 millones
  • rastafarianismo: 0,6 millones

       (fuente: Wikipedia)

Dentro del grupo “ganador”, sin embargo, existe un importante conjunto de confesiones distintas, de las que la más numerosa es la de los católicos, con unos 1.100 millones de “votantes”, seguidos por las casi infinitas derivaciones del protestantismo, mormones, adventistas…

No olvido, claro, que los dos primeros grupos de la “clasificación” (cristianos y musulmanes) parten de la consideración  como cierta de la base doctrinal contenida en los tradicionales textos sagrados del judaísmo, por lo que podríamos decir que, con muchas decenas de variantes doctrinales, cristianos, musulmanes, judíos y otros elevan la cifra de votantes en un Usted originalmente idéntico a unos 4.200 millones, más de la mitad de la población del planeta.

Así es que hay una primera cosilla que se me viene a la mente: ¿Tienen la razón esos 4.200 millones porque son mayoría? ¿Cuál de las diferentes versiones de su Usted en cada una de las confesiones que suman esos 4.200 millones es la verdadera? ¿lo es alguna o no lo es ninguna?… ¡me patinan las neuronas! ¿Por qué tanta confusión?

En cualquier caso, voy a dirigirme a Usted sobre la base de suponerle ese Creador en cuyos aspectos esenciales parecen coincidir esos 4.200 millones (por mucho que al oír o leer a los defensores de unas u otras corrientes parezca que están hablando de dioses distintos)

Pero, bueno, puesta la base de esta premisa, de momento no quiero agobiarle (¡uy!, perdón, supongo que eso es imposible) así es que voy a despedirme por hoy expresándole  mi intención de seguir planteándole cuestiones como éstas.

Reciba un cordial saludo.

(Oye, Manolo, ¿de cuánto es el sello de correos para el cielo? ¿Basta con uno de 37 céntimos? ¿Tengo que mandar la carta certificada? ¿o mejor lo hago con un burofax?

carta

NA.. VIDAD

Salvando las debidas acotaciones a rasgos de carácter, y el hecho de que al final se deje vencer por la babosería, éste es, sin duda, mi héroe para este p. día

Ebenezer

Ebenezer Scrooge fue creado por Charles Dickens, un buen observador de la mierda social circundante; pero, al final, blando. La clave no está en llorar por los que no pueden disfrutar de eso que llaman la Navidad, sino en acabar con el mal de raíz: primero con la pobreza, el dolor, la enfermedad, el rencor…. y luego con la puñetera mierda de un día reservado para pensar en ello.

A ver, circulen, por favor. Dedíquense a trabajar y a intentar de verdad hacer un mundo mejor, no hoy porque esté estipulado que es el día de pensar en los demás. Vayan despejándome el patio de miserias intelectuales.

¡Hala, a cagarla!

 

KATÚN, KATÚN… TÚN… BOOM… ¿Y QUÉ?

Día inicial

(olvidando 14.000 millones de años)

3114

Inicio de la cuenta larga en 13 (0) baktun, 0 katun, 0 tun, 18 (0) uinal, 0 kin, 4 ahau y 8 cumku correspondiente al 11 de agosto de 3114 a. C. del calendario gregoriano

ÚLTIMO DÍA             !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Último día del 13.º Baktun 20 de diciembre de 2012

12 maia.svg Maya-Baktun.png 19 maia.svg Maya-Dresden-Katun.png 19 maia.svg Maya-Dresden-Tun.png 17 maia.svg Maya-Dresden-Uinal.png 19 maia.svg Maya-Dresden-Kin.png

12.19.19.17.19 3 Cauac 2 Kankin


Y

Primer día del nuevo ciclo

21 de diciembre de 2012

13 maia.svg Maya-Baktun.png 0 maia.svg Maya-Dresden-Katun.png 0 maia.svg Maya-Dresden-Tun.png 0 maia.svg Maya-Dresden-Uinal.png 0 maia.svg Maya-Dresden-Kin.png

13.0.0.0.04 Ahau3 Kankin

… seguiremos sumando.

Y, ahora, a ver si se me van callando un poquito.

EL FIN ESTÁ AQUÍ

TIME

Sí, es el fin.

Son los estertores del cosmos… el Universo se derrumba.

No hay duda, los arcángeles están entonando la fanfarria que anuncia la llegada del fin de los tiempos…

Pierdo el control sobre mí mismo y sobre los objetos que me rodean (de las personas ni hablo, porque nunca he podido “controlar” a ninguna; más bien siempre me controlaron a mí):

Windows no me obedece; no me deja cerrar la sesión; no me deja cambiar el fondo de escritorio, me envía continuos mensajes advirtiéndome de males tremendos (¿o esto es normal?)

MS-Word hace lo que le da la gana, inserto una imagen al principio de la página y me la manda más allá del margen de la izquierda (¿o esto es normal?)

El PC no me obedece, le digo que se apague y se eterniza en procesos de los que me transmite sólo parciales indicios como “Guardando su configuración personal“, “Ejecutando comandos de cierre de sesión” (¿o esto es normal?)

GoogleMaps me dice que es imposible importar desde un xml y resulta que en realidad ha importado tres veces lo mismo (¿o esto es normal?)

El móvil (o celular, según latitud) se empeña en llamar mi atención con su melodía de aviso de entrada de mensajes, whatsapp o correos y resulta que no hay nada en la bandeja de entrada. Creo que se mantiene en línea, transmitiendo información de mi ubicación de forma permanente… y no sé si no habrá en algún lugar alguien que no sólo sepa dónde estoy sino que en realidad esté escuchando todo lo que digo, todo lo que me dicen… no me fío. Y como no me fío, he dejado de hablar en mi lengua materna y he dejado de hablar en klingon (maH ghaj yImev jatlh tlhIngan) y ya sólo me expreso, cuando reflexiono en voz alta, en el idioma que sólo conozco yo y se aventuran en conocer dos personas más.

No sé, pero parece que la taza del báter (water, WC, excusado, meadero, cagadero, o como quieras llamarlo) es una gran boca que está engullendo mi esencia, extraída de mi interior en forma de orín y hez…

La puerta no es puerta, es una de las orejas del Gran Hermano Universal… ¿qué digo? es una de las fauces del Ser que me engulle en cada recodo del camino de la Nada…

La ventana no es ventana, es una singularidad en el borde del agujero negro de la vida.

Sí, ya oigo el clamor de las partículas que son manifestaciones en este Universo de la vibración de las cuerdas que atan todos los posibles.

Escucha, escucha el canto de las sirenas del No Hay Más Allá.

¡Vibra con las cuerdas!

… si no, sáltalas.

Tic, tac. El tiempo en sus manos. El tiempo derretido. El tiempo perdido. El tiempo pasado. El Tiempo.

4, 3, 2, 1… ninguno.

PUES MENOS MAL

Al hilo de la entrada anterior (esto de los blogs es lo que tiene, que lo de antes lo lees después) hay un aspecto especialmente interesante del hecho de que el Mundo se maya (perdón, se vaya) a acabar el próximo día 21 (¡¡¡ya sólo quedan doce días!!!)… y es que (¡¡¡’qué alegría!!!) ¡¡¡NO HABRÁ NAVIDADES!!!. Claro, eso sí, para los centros comerciales y las cadenas de televisón ya es Navidad desde el inicio de Diciembre… es curioso, precisamente dos de las bases de lanzamiento del negocio relacionado con los del Fin del Mundo (venta de libros sobre el tema, emisión de programoides, entrevistas y noticias…), parecen ignorar que por más que jueguen a dos barajas: den pábulo a lo del fin de los tiempos, sacándole jugo monetario y exploten el sempiterno asunto de adornos, dulces y turrones, comidas especiales y regalos, sacándoles también la sustancia dineraria oportuna, de nada les va a servir obtener tanto beneficio de los bolsillos de los que creen a pies juntillas en la infalibilidad de los mayas y a la vez andan haciendo planes para cenas y celebraciones de Navidad… y no les va a servir porque no van a poder disfrutar del jugo más allá del 21.

Para mí, particularmente, esto es una satisfacción más… ¡¡¡No habrá Navidades!!!. Me tocará aguantar como otros años los prolegómenos,  la parafernalia de los adornos en las calles, en los comercios y en las casas; los planteamientos de unos y otros; los dimes y diretes de con quién y dónde… pero llegará el 21 y todo se irá a tomar por el veintiuno.

Por cierto, sigo dándole vueltas al asunto de la hora a la que sucederá éste tan ansiado acontecimiento. Porque si es a las 00:00:01 de  Tiempo Universal Coordinado, resultará que en Nueva Zelanda, por ejemplo, ya estarán en el mediodía del 21, mientras que en toda América estarán aún en el día 20… Pero no, seguro que será a la hora en la que alcanzaremos el momento preciso del solsticio de invierno, a las 11:12, cuando en Nueva Zelanda esté a punto de terminar el 21, en Alaska estén empezándolo y casi todas las tierras emergidas (donde hay seres humanos, que, claro, es para quienes va esto del Fin del Mundo, no para el resto de seres vivos) estarán en el día 21… un poco después en Nueva Zelanda estaían ya en el día 22. No sé, creo que sobre estas cuestiones no dejaron dicho nada los seres superiores.

navproh

 

EL FIN DEL MUNDO DE ESTE AÑO (O DE ESTAÑO)

No puedo soportar la tensión.

¡Ya sólo nos quedan 17 días de existencia!

Leo las sabias y documentadísimas noticias sobre el inminente fin del Mundo y mis intestinos se aflojan.

Porque, claro, ¡dónde va a parar el nivelazo tecnológico y los medios de observación de los mayas comparado con la bazofia de sistemas actuales!

Ya se sabe que la NASA, la ESA y todos los organismos dedicados a la investigación astronómica mienten con descaro y ocultan sus fatales descubrimientos… los mayas no lo hacían, decían toda, toda la verdad, después de sus intrincados cálculos y precisas observaciones del Sol, los objetos del Sistema Solar y aún más allá… sin despreciar la abstracción metafísica de los mensajes subliminales transmitidos por las raíces de yuca.

¡Hasta monjes budistas se han hecho eco del inminente final y han advertido a la NASA de los efectos que van a producir las próximas erupciones solares sobre todos los sistemas electrónicos… Pero, nada, los gobiernos, ni caso (¿o sí?, ¿no es verdad que muchos gobiernos han preparado refugios antirradiación para salvar a los elegidos?… claro, que no sé para qué si el Mundo se va a acabar, no va a haber nada después…)

¡¡¡No lo puedo resistir!!! No sé si cortarme las venas ya, para evitar quedarme chamuscado por un fogonazo solar.

Ya me pasó el 22 de octubre de 2011; pero éste sí que es un anuncio de verdad, porque se basa en algo proveniente de una civilización superior como es la maya (no la de la abeja), con evidentes conexiones con extraterrestres… si no es que ellos eran en realidad extraterrestres.

Pero hay que ver el lado bueno: Se acabó el paro, la crisis, los desahucios, la violencia, el narcotráfico, la sodomía sacerdotal, los banqueros, los políticos y su p.m… ¡Viva el fin del Mundo!

the end

P.D.: Lo que no conocemos nos da miedo; saber evita tener que creer y evita el temor a lo desconocido… Vide: Wikipedia (por ejemplo)

MIRARSE AL ESPEJO Y VER EL REFLEJO DE OTRO

(Ojo, artículo no apto para católicos acérrimos)

La Conferencia Episcopal Española ha puesto el grito en el cielo (y nunca mejor dicho), ante el hecho de que más del 50 % de los jóvenes españoles no conozca la figura de Jesucristo.

La verdad es que dice poco del sistema educativo hispano.

Independientemente de adscripciones ideológicas o religiosas, es lamentable que una figura trascendental en la historia de la Humanidad pase desapercibida para nadie, se esté o no de acuerdo con las doctrinas amparadas en su presunta predicación.

El asunto desvela una realidad que tiene su fundamento en un sistema educativo en el que para evitar el fracaso escolar se han rebajado tanto los contenidos que se ha vaciado por completo el saco de conocimientos que los escolares cosechan en sus años de escolarización. Lo peor es que el objetivo no se ha logrado y el fracaso escolar sigue a pesar de las facilidades (casi de regalo) para promocionar.

Se trataba, según se argumentaba, de cultivar las capacidades, es decir, de preparar a los individuos, con unas bases adecuadas de razonamiento verbal y numérico, para afrontar, en función de sus intereses posteriores, la asimilación de contenidos específicos en los niveles superiores de la educación. Efectivamente, aquellos que por sus circunstancias personales, familiares y sociales han sentido la llamada del conocimiento, habrán podido avanzar… en los márgenes de un cauce sapiencial estrecho, pero con algo que “llevarse a la boca”. Pero la comodidad, la indolencia, es mala consejera cuando no se siente la presión necesaria… o cuando no te han sabido pulsar el conmutador adecuado. En una sociedad con tantos reclamos para la diversión (televisión, videojuegos, redes sociales…) la alternativa entre estudiar la historia del siglo I o echarse una partida a Call-Duty tiene una elección muy fácil.

Claro que es lamentable que un joven no sepa quién era Jesucristo, ¿pero lo sabe un adulto por mucho que se haya pasado media vida en Misa? ¿lo sabe realmente un sacerdote? ¿lo sabe la Conferencia Episcospal?

Además, parece que el problema del hecho radica en que debido a ello la juventud se encuentre más perdida, como si conocer la figura les fuera a sacar de los problemas de identidad y de esperanza vital que aquejan a la juventud actual… ¡Claro, se trata de arrimar el ascua a la sardina propia!, de vender el producto… Eso sí, sin plantearse el grado de culpabilidad de la propia estructura de la Iglesia. Porque, vamos a ver, los jóvenes de hoy han estudiado en su mayor parte en centros académicos católicos o en centros públicos en los que, recordemos, la enseñanza de la Religión Católica era obligatoria hasta hace muy poco, con profesores elegidos por la propia Iglesia… ¡Qué mal lo han hecho que no han transmitido ni siquiera el conocimiento primigenio de su doctrina!

NO, no es lamentable que los jóvenes (y los adultos) no sepan nada de Jesucristo, es lamentable que no sepan quién fue Jesucristo, Buda, Mahoma o hasta John Smith; que no conozcan las doctrinas del islam, del cristianismo, del budismo, del hinduísmo, del taoísmo o hasta de la religión egipcia antigua, para que en un simple y sencillo análisis comparativo se dieran cuenta de que todas las religiones no son más que una suma de patrañas acondicionadas por intereses no siempre confesables, para mantener dominada a la gente. Como es lamentable que desconozcan cuestiones fundamentales de la Física, de la Geografía, de la Historia o de la actualidad… de la actualidad realmente trascendente para el devenir de la Humanidad, no de la actualidad de la vida de los famosos, famosillos o famosetes. Seguramente, cualquiera de los jóvenes que no conocen la figura de Jesucristo, tampoco conozcan quién fue Emiliano Zapata, Agustín de Iturbide, Alfonso X el Sabio o Julio César… pero seguro que conocen a Justin Bieber, a Lionel Messi o a Shakira.

El conocimiento es poder… y evitar el conocimiento de las masas da poder a los que lo detentan… por mucho que ellos sean tan ignorantes o más que sus víctimas.

HERENCIA GENÉTICA… O NO… O ¡YA VALE!… O NO MÁS, POR FAVOR.

Llevamos sólo unos instantes (en la medida del tiempo del Universo) avanzando en el conocimiento de los mecanismos que rigen la transmisión de información en esa ideal hélice “desoxirribonucleica” que a base de Guanina, Adenina, Timina y Citosina construye lo que somos como individuos y como especie.

Hace dos ratos cualquiera de las circunstancias concurrentes en un individuo tenía, de primeras, una sencilla explicación: “así lo quiere Dios”… ese Dios que mientras no hubo otra explicación más evidente, era creador y mantenedor de todo.

Pero no, parece que cada vez son más las evidencias de que nuestra realidad personal no tiene nada de metafísico, que somos ni más ni menos que un cocktail de moléculas adecuadamente combinadas, consecuencia de procesos generadores codificados en el ADN. Que ni siquiera eso que llamamos “voluntad” es del todo consecuencia de actos volitivos totalmente libres de condicionantes bioquímicos. Que esos condicionantes bioquímicos nos hacen pensar como pensamos, ser como somos.

Por el momento, no hemos hecho más que asomarnos a la comprensión de cómo funciona “eso” del ADN, “eso” de los neurotransmisores, “eso” de los procesos electroquímicos cerebrales, “eso” de la mediatización de nuestro propio cerebro en función de tales procesos y tales elementos en juego.

Es probable que en un futuro (seguramente más alejado de hoy de lo que la ciencia-ficción nos lo pinta) sea posible “tutelar” el proceso de recombinación genética que se pone en marcha con la “concepción” del individuo (algo que, seguro, terminará siendo una cuestión pública y no personal, es decir, algo vigilado, fiscalizado, en lugar de dejado al azar del placer humano) y serán “producidos” seres adecuados para cada función, libres de enfermedades y de condicionantes que alteren su “rentabilidad”.

¡Ojalá éste que escribe hubiera sido fruto de algo así!. No se vería subyugado por sus circunstancias cerebrales. ¿Depresión?, imposible con una correcta generación de hormonas, enzimas…. (¡y “debajas”!). ¿Serotonina?, ¿Adrenalina? ¿Dopamina?… un perfecto equilibrio evitaría la ansiedad, la tristeza, la angustia, el temor… No habría lugar a hundir el ánimo ante un estímulo inconexo; no sería posible que las glándulas lacrimales se excitaran irrefrenablemente por impulsos que les hicieran producir absolutamente nada; no habría temor al mañana, ni, lo que es peor, al ayer; no pesaría lo sucedido, ni lo no sucedido, ni lo deseado, ni lo lamentado.

Pero hoy por hoy, tal vez ni los aditivos químicos puedan frenar el desbocado torbellino de un cerebro que se vuelca sobre sí mismo, un cerebro que no es más que parte, fundamental, pero parte, de un todo en el que la calidad de fibras musculares, de tejido óseo o de funciones orgánicas; o las injerencias de otras especies (virus, bacterias…) no hace sino aumentar el maleficio.

Quizás, organismos pluricelulares tan mediatizados, tan “perjudicados” por su propia combinación genético-bio-química, no deberían seguir existiendo. No tanto por lo más o menos que puedan ellos sufrir por tales circunstancias como por el perjuicio que esa cuestión pueda irradiar a su alrededor, en aquellos que no tienen enfrente alguien a recurrir porque ese alguien requiere más atención que la que ellos puedan demandar.