DEMOCRACIA RAPTADA

Demosgracias

 

Democracia:

Demos (δῆμος) = pueblo

Kratos (κράτος) = poder

δημοκρατία = poder o gobierno del pueblo.

 

Proclamo: La democracia no existe ni ha existido, y, probablemente, no existirá.

 

Los antiguos griegos pasan por ser los “inventores” de la democracia. Sí, ellos, sobre todo los atenienses, estaban convencidos de que habían diseñado sistemas de gobierno que les distanciaban de las teocracias que les rodeaban, comparándose positivamente, con acierto, con los egipcios o con sus grandes “ogros”, los persas. Pero realmente “su” democracia era una pantomima. Los “ciudadanos” expresaban su voluntad y elegían a sus gobernantes; pero los “ciudadanos” eran una minoría de la población de cualquier ciudad-estado, cuyo sistema socioeconómico se sustentaba sobre una mano de obra esclava y sobre un patriarcado radical en el que las mujeres eran un objeto más, incluso menos valiosas que otros objetos.

La historia anterior, coetánea y posterior a los griegos ha visto infinitamente más gobiernos teocráticos, absolutos, dictatoriales… que gobiernos con participación “popular”.

Hasta la declaración de independencia de los Estados Unidos (1776) y la Revolución Francesa (1789) no hubo ningún texto legal en el que quedara constancia de la intención de que el pueblo, entendido en un sentido completo, participara en el gobierno, y ni por esas era un gobierno de “todo” el pueblo: en Estados Unidos había esclavos y las mujeres no votaban y en Francia las mujeres tampoco tenían derecho a decir esta boca es mía.

Sí, después se fueron eliminando de las legislaciones de la mayoría de los países dichos “democráticos” las limitaciones al sufragio. Que si eliminación del sufragio censitaro, que si aprobación del sufragio femenino, que si reducción a 18 años de la edad mínima para votar… pero en ningún caso, realmente, ha habido una auténtica participación popular en la toma de decisiones: se sustituyeron los sistemas de decisión autoritaria de uno o de unos pocos por sistemas en los que los que al final toman las decisiones modelan la voluntad de los que creen que con su voto deciden algo… ¡y no deciden una mierda!… como mucho pueden llegar a poner en dificultades el entramado de la superestructura del poder, pero ésta se acondicionará tarde o temprano para seguir tomando las decisiones de espaldas a las auténticas intenciones de los que votan.

Hoy existen en el Mundo eso que se viene en llamar “democracias consolidadas”. La de Estados Unidos pasa por ser para muchos una especie de paradigma, y tiene muchos aspectos realmente positivos; pero a nadie se le escapa que el sistema, como el de las demás democracias, se orienta a que los ciudadanos elijan representantes o presidente, según los casos, y ya sabemos que la inmensa mayoría de los que votan se guían por los cuatro aspectos de los proyectos de gobierno que se manosean durante las campañas electorales y los debates; luego, los elegidos, escudados en el “mandato popular” hacen y deshacen según su exclusivo criterio.

Bueno, quizás algunos pequeños países se puedan permitir el lujo de sistemas próximos a la auténtica democracia… próximos (se me ocurre el caso de Suiza, donde todas las decisiones de cierta relevancia son sometidas a referéndum); pero los países con más población y trascendencia internacional carecen en todos los casos de sistemas realmente democráticos. Incluso los hay que alardean de democracia y de respeto a las decisiones de las urnas y luego, cuando quienes gobiernan pierden, manosean las instituciones y las leyes para adaptarlas a sus intereses y dificultar o impedir la acción de los ganadores (véase Venezuela) Y otros se esfuerzan en hacer valer la decisión popular pero chocan con sistemas de decisión más poderosos que mediatizan sus fuerzas (véase el caso de Grecia y su plante fallido ante las auténticas fuerzas que gobiernan la Unión Europea) Y otros ven cómo el reparto de “opiniones” termina convirtiéndose en un mercadeo de alianzas, pactos, acuerdos, cesiones y concesiones que terminan haciendo que ninguna voluntad se materialice.

Todo esto da para mucho y no renuncio a dedicarle alguna o algunas próximas entradas; pero hoy sólo quiero, además de dejar constancia de la idea base tratada hasta ahora, hablar de la situación del país en el que nací.

Si ya estaba claro antes, desde el pasado mes de septiembre asistimos a un conjunto de circunstancias que evidencian de modo palmario cómo la democracia se halla completamente secuestrada en España.

Lo está en el conjunto. Las elecciones celebradas el pasado 20 de diciembre han puesto en evidencia, en primer término, las tremendas imperfecciones del sistema electoral. Porque una cosa es proclamarse estado democrático y representativo, pero hay que materializarlo en un sistema legal que articule la forma concreta como ha de llevarse a cabo. Parece que lo más “lógico” es que todos los ciudadanos participen en el proceso electoral de un modo igualitario, que todos sientan útil en la misma proporción su voto. Pero no es así. Resulta especialmente llamativo, por poner un par de ejemplos, que un partido como el PSOE, con 5.530.693 votos haya obtenido 90 diputados y Podemos, con 5.189.333, sólo haya alcanzado los 69; y más aún que Izquierda Unida (esta vez bajo la “marca” Unidad Popular en Común) se haya quedado en sólo 2 diputados con casi un millón de votos, mientras partidos nacionalistas como ERC, DL o PNV hayan obtenido 9, 8 y 6 diputados con la mitad de votos que IU. La razón se encuentra no sólo en el sistema de proporcionalidad sino en la asignación de diputados por provincias. Y es que en un país como España, con una añeja cuestión de encaje territorial, resulta complicado equilibrar derecho de los ciudadanos con derecho de los territorios (algo que debería tener otro procedimiento de canalización de la representatividad). Y a lo peor no deberíamos quejarnos demasiado de esto, al fin y al cabo hay otros sistemas donde el desequilibrio es mayor, especialmente con sistemas mayoritarios por circunscripciones, como es el caso de Estados Unidos o del Reino Unido. En Estados Unidos, las últimas elecciones dieron como resultado que el Partido Republicano, con el 51,2 % de los votos obtuviera el 56,8 % de los escaños y el Partido Demócrata, con el 45,5 % de votos lograra el 43,2 % de escaños. En el Reino Unido el asunto es peor; así, el Partido Conservador obtuvo en mayo de 2015 el 50,8 % de los escaños con el 36,9 % de los votos, y, en caso con paralelismos hispanos, el Partido Nacional Escocés obtuvo el 8,6 % de los escaños (56) con el 4,7 % de los votos (aproximadamente 1,5 millones), mientras que el Partido de la Independencia del Reino Unido, que obtuvo más del triple de votos que el anterior (casi 3,9 millones), se quedó con un único escaño.

Tal vez el problema se acreciente al vincular la elección de los representantes en las cámaras legislativas con la determinación de quién gobierna. Esto, por ejemplo, no pasa exactamente así en Estados Unidos, donde se elige al Presidente en un proceso electoral diferente al de los Representantes y los Senadores; o en Francia, con un sistema no siempre equilibrado entre el Presidente de la República,elegido por voto directo, y el Presidente del Consejo de Ministros, elegido por la Asamblea Nacional; pero sí en la mayoría de países. En España se llega incluso a desvirtuar el proceso de la propaganda electoral de modo que parece que lo que se va a elegir no es el grupo de representantes de cada provincia en el Congreso de los Diputados y el Senado sino el Presidente del Gobierno. La elección del Presidente del Gobierno, sin embargo, es misión del Congreso durante la Sesión de Investidura, algo que con mayorías absolutas en el reparto de escaños resulta un puro trámite favorable al partido vencedor, pero que en situaciones inéditas de fragmentación (no había tanta atomización desde los tiempos de la II República) como la que se ha generado tras las últimas elecciones, obliga a negociar posibles mayorías mediante coalición, pacto o componenda varia, en la certeza de que ninguno de los partidos podrá hacer valer a su candidato sólo con sus votos mientras tenga a los demás en contra. Es una situación “interesante” que amenaza con divertidas sesiones y con el agotamiento del sistema previsto en la Constitución que obligaría a unas nuevas elecciones… y mientras a seguir administrados por un gobierno en funciones sin apoyo parlamentario (bueno, sin apoyo en el Congreso, porque en el Senado el PP ha obtenido una mayoría aplastante=más paradojas del sistema)

El asunto tendría menos trascendencia, aún teniéndola, sino estuviera sobre el tapete una cuestión de reforma constitucional que promueven, con distintos criterios, casi todos los grupos; pero, sobre todo, si no estuviera sucediendo lo que viene ocurriendo en Cataluña. Porque allí el secuestro de la democracia es aún mayor que en el conjunto de España. El ínclito Artur Mas se empeñó hace unos años en entrar en un juego de plante al Estado que le ha arrastrado y ha arrastrado a la sociedad catalana, que tras cinco años con él en la presidencia ha acudido tres veces a las urnas legalmente y una en plan festivalero y contra la ley, que ha visto cómo la coalición de partidos que era CiU, gracias a él, ha ido perdiendo consecutivamente votos, se ha dividido y su partido ha terminado en manos de ERC primero y de la CUP después. Allí sí que la democracia es vilipendiada. Todos usan su nombre y en su nombre dicen actuar, pero realmente ninguno atiende a la Democracia. Se montó un presunto referéndum, luego vestido con el disfraz de “consulta” (expresamente desautorizado por el Tribunal Constitucional), al que asistieron los amiguetes partidarios de la independencia y pretendieron que se viera en el aplastante resultado favorable (claro, votan sólo lo que van a votar sí y cuatro despistados) como un mandato democrático. Luego, montaron unas elecciones al parlamento de la comunidad autónoma vistiéndolas de “plebiscito”, como si el hecho de votar unas listas u otras significara estar a favor o en contra de la independencia… y los partidos o coaliciones que defendían expresamente esa opción, por mor de la misma historia de valor del voto ciudadano, sólo obtuvieron un 39,51 % de los votos, que unidos a los 8,21 % de la formación radical CUP seguían estando por debajo del 50 % Pero da igual, aunque parezca lo lógico valorar la opinión directa que representan los votos populares, como en el reparto de escaños sí alcanzaban una mayoría de 72 (62 + 10 de la CUP) había que hacer la lectura de que lo que valía era el número de escaños y eso les legitimaba para empezar el proceso de independencia. Pero ahí no queda la cosa. Resulta que la lista de coalición entre CDC y ERC, Junts pel Sí, iba encabezada por Raül Romeva, de ERC, aunque el candidato a President era Artur Mas, convertido en el adalid de la independencia. Pero los de la CUP no querían a Arturo de presidente y votaron en contra. Luego, se han pasado el ciclo navideño siendo el centro de atención, porque con sus 8,21 % de los votos y 10 diputados tenían en sus manos la llave de la puerta. Y después de varias reuniones, de consultas a sus bases, comités políticos, etc., después de que su carismático líder Antonio Baños terminará abandonado y renunciando a su escaño, a 48 horas del límite, terminan llegando a un acuerdo para votar por el candidato de Junts pel Sí… ¿Artur Mas? ¡No!, ¿Romeva?, ¡tampoco!, un tal Carles Puigdemont, que es Alcalde de Gerona y diputado en el Parlamento de Cataluña y que desde luego no era el candidato a presidente al que supuestamente se apoya al echar una papeleta u otra. Así pues, los ciudadanos de Cataluña van a tener por presidente de su comunidad autónoma a alguien con quien no contaban cuando votaron y con el respaldo de menos del 50 % de los votos de las elecciones. Eso sí, Mas se ha hecho el harakiri (o le ha fusilado la CUP, no sé) para permitir el éxito del “procès” y en 18 meses dinamitar la estructura constitucional de España. ¿Esto es democracia?… pues si esto es Democracia, me cisco en la Democracia.

Esta pandilla de insensatos que se dedican a la política tienen en sus manos resortes que terminan afectando a la vida cotidiana de todos. Sus decisiones, sus chanchullos, sus malas gestiones, provocan crisis, aumentan los impuestos, reducen los sueldos, hacen crecer los precios… y eso sí que afecta al ciudadano de a pie. Y uno quiere escuchar, ver qué proponen unos y otros y participar en el imperfecto sistema por ver si llega alguien que lo mejore; pero como esto siga así habrá que cerrar los ojos, dedicarse al entorno familiar más próximo, a salir adelante a pesar de los gobernantes, sean los que sean y estemos en el país que estemos, con 17 comunidades autónomas, 16 o ninguna. Y que voten ellos y sus amigos, que éste se “desapunta”.

 

 

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EXTERMINIO O PAZ

Estoy convencido, la religión es la principal fuente de muerte en la historia de la Humanidad.

Deberían desaparecer absolutamente todas las religiones.

Sí, ya sé, la mayoría de los fieles de cualquiera de las religiones extendidas en el mundo no es violenta, vive su fe desde una postura de “amor” a los demás… pero son esas mismas religiones las que inspiran la ignorancia, el fanatismo y la muerte. Fanáticos o interesados iluminados convencen a muchos de la misión salvífica de actitudes como las protagonizadas por los asesinos que han inundado de sangre las calles de París. Ellos estaban convencidos de que cumplían un mandato divino, que luchaban contra una civilización a la que consideran enemiga de su fe… y llega a tal extremo su fanatismo que se inmolan haciendo explotar cargas de explosivos atadas a sus cuerpos mientras con la explosión se llevan por delante más víctimas. ¿Se preguntan lo que piensan, lo que sienten sus víctimas; lo que van a hacer sufrir a sus familias? ¿Se plantean algo diferente a la locura de un paraíso preparado para los supuestos ejecutores de infieles? ¿No piensan que a lo peor siembran más odio del que ellos vomitan con sus armas y explosivos?

Y, mira, lo peor es que da igual que ahora sea un engendro vestido de islamismo; antes eran los fanáticos políticos como ETA o el IRA o los diferentes “frentes de liberación” intentando conseguir a golpe de tiro en la nuca, de bombas, de secuestros, sus objetivos…. o la Inquisición… o las guerras de conquista… de modo que si se consiguiera acabar con las religiones esta aberración de la naturaleza que se llama Ser Humano, encontraría otras mil razones para justificar la violencia de unos hacia otros. ¿Será condición inherente a la naturaleza humana?… A lo peor la solución no es otra que el total exterminio de la Humanidad… el planeta lo agradecería.

¿Es tan difícil que nos dejemos unos a otros vivir en paz?

JE SUIS…

Moi

No sé. Después de contemplar las campañas periodísticas por cualquier asunto y el derroche de memes, entradas y entradillas en Twitter, Facebook, Google+ y demás redes sociales, suelo terminar aborreciendo el asunto.

Por otra parte, no sé si por mi creciente tendencia a la fobia social, por mi excesiva precaución ante los encubiertos métodos de captar información personal o porque me revientan los “listos”, no suelo bajar la cerviz para seguir las indicaciones de esos memes que piden expresamente ser compartidos… y menos si lo hacen intentando tocar la médula sensible de la compasión o la vena supersticiosa que en mayor o menor medida llevamos todos los seres humanos. Eso de “cuelga esto en tu muro al menos un día. El 95% no lo hará…” me saca de mis casillas y por más que comparta el contenido del mensaje, no suelo seguir la instrucción.

El reciente episodio del asesinato de los miembros de la revista satírica francesa “Cherlie Hebdo” ha sido uno de esos acontecimientos que generan riadas de opiniones.

Grave es obvio que es, se mire por donde se mire. No consigo entender que nada pueda solucionarse matando a nadie.

Puedo entender la indignación de un musulmán, de un cristiano o de un judío porque alguien se mofe de sus símbolos. Lo que no puedo entender es que esa indignación conduzca a matar al autor de la mofa… En realidad lo que no puedo entender, bueno, entender sí, aceptar no, es que la Humanidad siga etiquetándose en función de falacias como las que alimentan las religiones; y menos que esas etiquetas conduzcan a versiones en las que la eliminación del resto es la consigna.

Por otra parte, desde el principio de este asunto, como con los ya casi “históricos” de Salman Rushdie y sus Versos satánicos o de las caricaturas de Mahoma publicadas en 2005 por Jyllands-Posten, me ha llamado la atención un hecho esencial: la revista Charlie Hebdo, como cualquier otra publicación, la lee el que quiere, no es de lectura obligatoria, no se obliga a nadie a contemplar todas y cada una de sus páginas. Esto vale para cualquier publicación, programa televisivo o radiofónico. Sí, puede ser bueno conocer lo que opinan los demás, pero si eso que opinan los demás te molesta, basta con no leer, no ver o no escuchar aquellas publicaciones o emisiones que te ofenden.

La historia está llena, sin embargo, de episodios de persecución de las ideas, lo que ha llevado a entregar a las llamas ingentes cantidades de libros… y de personas, por el simple hecho de opinar algo que no gustaba a quien tenía las riendas.

No, no estoy de acuerdo en limitar la libertad de expresión. Me gusta la sátira de cualquier cosa. No hay nada suficientemente sagrado o intocable con existencia real o irreal que no merezca algún chascarrillo. Me encantan los chistes sobre Jesucristo, sobre Abraham o sobre Mahoma y me parece ridículo escandalizarse por ello. Eso sí, jamás haría esa befa en la cara de un cristiano, un judío o un musulmán. Respeto sus creencias aunque no las comparto. Y me gustaría un mundo sin religiones, un mundo como el que imaginaba John Lennon en su icónica composición Imagine

Imagine there’s no Heaven
It’s easy if you try
And no Hell below us
Above us only sky

Imagine all the people
Living for today
Imagine there’s no country
It isn’t hard to do

Nothing to kill or die for
And no religion too
Imagine all the people
Living life in peace

You may say I’m a dreamer
But I’m not the only one
I hope someday you will join us
And the world will be as one

Imagine no posessions
I wonder if you can
No need for greed or hunger
Or Brotherhood of Man

Imagine all the people
Sharing all the world
You may say that I’m a dreamer
But I’m not the only one

I hope someday you will join us
And the world will be as one

(John Lennon)

 

¿POR QUÉ ODIO LA NAVIDAD?

Imagen obtenida en http://spikeandfreak.com/blog/ (nada advierte en ella sobre derechos de autor; caso de que los sientan vulnerados, por favor dejen un comentario y será eliminada de este blog

Imagen obtenida en http://spikeandfreak.com/blog/ (nada advierte en ella sobre derechos de autor; caso de que los sientan vulnerados, por favor dejen un comentario y será eliminada de este blog)

La Navidad me revienta de un modo exponencialmente proporcional al paso de mis años.

Cuando la distancia de mis ojos al suelo era la mitad que ahora, esos ojos me transmitían un paisaje diferente. Entonces este ciclo de días que llamamos “Navidades” comenzaba el día que en el Salón de Actos del colegio hacían la pública entrega de notas del primer trimestre y te hacían cantar el primer villancico. Mientras la distribución semanal de los días lo posibilitara, había años que ese primer día coincidía con el sorteo de la Lotería de modo que el ir y venir del colegio estaba acompañado de la melodía de las voces de los niños (entonces sólo en masculino) de San Ildefonso. Empezaba a oler a polvorón y a turrón del blando y la purpurina, el espumillón, las estrellas plateadas y las bolas de colores empezaban a adornar los comercios. El 24 amanecía con una luz especial: olía y sabía a Navidad. Las manos que admirabas y te servían de referente para el futuro llevaban las riendas de la confección del “belén” en el que tú ponías esa oveja, aquel pastor y a uno de los reyes magos, únicas piezas llamadas a variar su posición en un paulatino desplazamiento hasta el portal, marcando así el paso del ciclo festivo hasta el 6 de enero. Y vivías aquellos días, porque estabas literalmente sumergido en una sociedad confesional, con la trascendentalidad correspondiente. La cena de Nochebuena, en familia, se acomodaba al horario que permitiera llegar a tiempo a la Misa del Gallo, en el colegio, con otras familias de compañeros, y participabas con el ánimo prendado de una sugestión metafísica en la comunión o en el beso ritual en la rodilla del Niño… Y seguías en el ambiente festivo-religioso de los días siguientes, a ritmo de villancico, con el tradicional Torneo de Navidad de Baloncesto del Real Madrid, con los juegos fraternales, con un ligero “despendole” el día 31, nuevamente con la familia (en este caso ampliada a primos y tíos), cerrando los últimos doce segundos del año con la ingestión atropellada de esas mágicas gotas que eran las uvas y abriendo las primeras horas del nuevo año con la música, el humor y el espectáculo del programa que te ofrecía la única televisión disponible. Tu organismo infantil pasaba factura por la noche prolongada (no en exceso) con un sueño estirado a toda la mañana del uno de enero, aunque procurando llegar a tiempo para ver algunas imágenes del concierto de Año Nuevo desde Viena y la bendición Urbi et Orbe del Papa, especialmente cuando llegaba la sucesión de mensajes en decenas de idiomas y esperabas que llegara la pirueta papal en español. Y a seguir jugando en casa y esperando con creciente nerviosismo la llegada de esos magos portadores de juguetes que burlaban tu sueño en la madrugada del 6 de enero y a cambio de unos trozos de turrón y una copita de Chinchón te dejaban una lluvia de ilusión en forma de tren eléctrico, de fuerte Comansi o de Madelman. Una breve prórroga, por lo general de un solo día, servía para cerrar cartera y volver a la rutina del “tiempo normal”.

Sí, ese tiempo está grabado en la memoria; recuerdo la familiaridad, la ternura, el recogimiento, la amabilidad de aquellos días y por eso precisamente me revuelve las entrañas recordarlo; porque es un tiempo perdido, una estructura espacio-temporal que las circunstancias y algunas de las personas que rediseñaron mi existencia se encargaron de ir aniquilando.

Los errores de programación en ese código genético escrito en las cadenas del ADN se llevaron por delante las manos que construían el “belén” y que impulsaban la vida completa de aquellos y de todos los días; rompiendo la magia, haciendo que empezara a tambalearse el armazón metafísico y llevando inexorablemente a que “esos días” trajeran el angustioso recuerdo de “esos días”.

Vinieron supuestas materializaciones de proyectos de construcción de paralelos familiares que pretendía similares a aquellos en los que “esos días” tuvieron gozoso significado; pero trajeron en realidad nuevos factores de distorsión existencial especialmente crudos en “esos días”. Y terminaron rompiendo en pedazos de tiempo alquilados la sonrisa de quien debería haber jugado papel similar al mío cuando yo era el que medía cuatro palmos.

Y con la primera prueba fracturada, cuando el horizonte se tiñó de verde, cuando parecía que los pedazos podían volver a aglutinarse y la ilusión despuntaba, se multiplicó la rotura. Sacrifiqué mi sosiego y mi cordura unos años, representando la parodia de una normalidad inexistente, una parodia que incluía de especial forma y de forma especialmente dañina “esos días”. Y definitivamente “esos días” se convirtieron en un tiempo en alquiler, un reparto de presencias en el que la ilusión de los soportes de mi existencia justifica para mí a medias vestir de fiesta el tiempo arrendado.

 

Y ahora no soporto el primer aldabonazo de “las Navidades. Un primer aldabonazo que llega cada vez más pronto, porque la devoradora ambición comercial de los monstruos acaparadores que rigen el sistema socio-político-económico no pueden esperar y nada más explotar la novedosa (y oportunísima comercialmente) fiesta de Halloween (en breve, celebraremos también el Día de Acción de Gracias; los criadores de pavos lo están deseando) se lanzan a incitar al consumo navideño: los turrones llenan anaqueles en los supermercados desde primeros de noviembre, los anuncios de juguetes, perfumes, ropa… asaetean en todos los medios, por todas partes, y siempre con la coletilla navideña, regurgitando empalagosas frases que buscan mover los buenos sentimientos con el único fin de sangrar el bolsillo. Las ONG se vuelcan especialmente en sus campañas para conseguir que el falso sentimiento de solidaridad o el de culpabilidad se traduzca en un aumento de los ingresos… con finalidad positiva, sí, que falta hace, pero… No, no soporto los anuncios navideños (ni ninguno, por eso no veo televisión comercial, sólo películas y series grabadas) Y no, no aguanto la hipócrita actitud de la gente, esos supuestos deseos expresados en manidas frases hechas… de gente que el resto del año se comporta contigo y con todo el mundo como una odiosa fuente de desestabilidad y que dos días antes de comenzar el jolgorio te desea “feliz” (¡¡¡feliz!!!) lo que sea.

Y no, no soporto la ineludible clase del día previo al sorteo de la Lotería de Navidad, contándote la mecánica, entrevistando a los niños y obligándoles a demostrar cómo cantarían el gordo. Y no aguanto el soniquete del sorteo: toda una mañana con los mismos acordes y el baile de números asociados a cantidades de euro. Y me revienta que el premio no sólo nunca me toque sino que ni siquiera me roce y tenga que imaginarme mi modesta inversión en esperanza monetaria engrosando las arcas de un Estado que despilfarra y consiente que cuatro mangantes se lo lleven a Andorra, a Suiza o a Luxemburgo mientras merman mis derechos a asistencia sanitaria, se reducen las inversiones en educación…

Y no resisto la tensión que genera en los entramados familiares el reparto de cuerpos: que si esta cena en casa de…, que si esta comida en la casa de… que si vas a ir a…, que si vamos a… y los “¿que no vas a venir a cenar?“, “¿que prefieres pasar el día con…?“, “claro, nosotros ya no te importamos, prefieres a…“, “¿cómo te vas a quedar solo ese día?“…

Y aborrezco la ceremonia de las puñeteras uvas… “las uvas de la suerte“… ¿de qué mierda de suerte?, ¿aquella que me obliga a dar gracias por estar vivo?. Y no te digo de la bazofia ponzoñosa de ver las caras sonrientes de un pintipollo y una tetificial, copas de cava en mano, soltando sandeces antes y después de las campanadas y, antes, volviéndote a explicar como si fueras bobo de baba el rollo de los cuartos, de la bajada de la bola y el ritmo de las campanadas, que lo que único que me aportan durante su machacona sucesión es que sigue la misma historia, que los fines de año pasados siguen trayendo al nuevo el recuerdo de lo perdido y el anuncio de lo inexistente.

Y ya por no vomitar no entro demasiado en la estulticia suprema de la Cabalgata de Reyes, una putrefacta estratagema de manipulación de la ilusión infantil teñida crecientemente de falaz propaganda: ya sea la de productos y empresas o la de instituciones echándose flores.

 

No, no puedo soportar este tiempo que me robaron hace treinta y siete años y no sólo no me han dejado recuperar sino que me lo han despedazado. Sí, tú y tú… y colaborando a amargármelo tú también. Por eso, lo siento por ti, por ti y por ti; pero no esperes de mí que vuelva a sonreír sinceramente ninguna puñetera Navidad.

¡Buenas noches y próspero día nuevo!

 

CORRUPCIÓN – INDIGNACIÓN

Corrup

Diccionario de la Real Academia Española:

corrupción.

(Del lat. corruptĭo, -ōnis).

1. f. Acción y efecto de corromper.

2. f. Alteración o vicio en un libro o escrito.

3. f. Vicio o abuso introducido en las cosas no materiales. Corrupción de costumbres, de voces.

4. f. Der. En las organizaciones, especialmente en las públicas, práctica consistente en la utilización de las funciones y medios de aquellas en provecho, económico o de otra índole, de sus gestores.

5. f. ant. diarrea.

~ de menores.

1. f. Der. Delito consistente en promover o favorecer la prostitución de menores o incapaces, su utilización en actividades pornográficas o su participación en actos sexuales que perjudiquen el desarrollo de su personalidad.

indignación.

(Del lat. indignatĭo, -ōnis).

1. f. Enojo, ira, enfado vehemente contra una persona o contra sus actos.

Dejando aparte la acepción relativa a la corrupción de menores (no vamos a hablar ahora de curas), así como la 5ª (por más que pueda llegar a producirse), nos quedamos con la 4ª de las acepciones de la expresión “corrupción”.

Son los gestores de lo público especialmente responsables de que esa gestión se ajuste a parámetros que alejen de la 4ª acepción aludida cualquier análisis de la misma.

La percepción de la realidad sobre la cosa pública hoy día se acerca peligrosamente a esa 4ª acepción y produce la 5ª

Pero tal vez convenga pararse a analizar más las causas que las consecuencias (lo visible: el estallido de los escándalos que informan de fortunas amasadas ilegalmente, de comisiones impuestas al margen de los contratos públicos, de desvíos de fondos…)

¿Es la causa una cuestión de idiosincrasia? ¿Es algo inherente a la sociedad en la que surge el fenómeno?

Quizás el hecho de que crezca en la base de esa sociedad una creciente indignación (véase la definición de la RAE) informe de que no se trata de algo consustancial con ella, que es fruto del afán acaparador de una casta hecha a sí misma sobre la base de una extracción tradicional de mangantes o por mor del “noemangantismo” de grupos advenedizos al poder.

Pero a uno se le plantea la duda de si la indignación se alimenta de sinceros sentimientos contrarios a las conductas fraudulentas o también se alimenta de la frustración de no ser quien engrose su patrimonio con cualquiera de los medios a su alcance. Porque desde la postura de quien nada tiene más que lo conseguido con su trabajo es indignante que otros naden en la abundancia gracias a hábiles estratagemas en el margen de lo legal cuando no radicalmente al otro lado de la línea. ¿Pero ese alguien pensaría lo mismo si tuviera a su alcance la opción de enriquecerse rebajando el listón de su “integridad”?

La historia de la Humanidad no es precisamente la del triunfo de las actitudes morales íntegras.

DEMOMIERDA

repu-2

Llegó y pasó el famoso 9-N
Si no fuera por el fondo, tremendamente transcendente, lo sucedido daría risa.
Resulta que a pesar de las declaraciones de ilegalidad por parte del Tribunal Constitucional el Gobierno no ha impedido que tenga lugar una de las más nefastas fantochadas pseudodemocráticas que podía imaginar el más abyecto diseñador de esperpentos. Es una prueba más de que este país es incapaz de gobernarse… vamos, que la piara de políticos que plagan las poltronas del poder son incapaces de gobernar.
Ya, ya sabemos que la consulta carece de validez legal alguna, que no es vinculante para nadie, que…
Pero los organizadores ya venden su supuesto éxito y los medios de comunicación le hacen oídos a un pretendido aplastante resultado favorable a la independencia.
Parece que nadie valora las circunstancias… y los resultados.

Las circunstancias:

El “proceso” lo han organizado los que son favorables al sí-sí: han diseñado el “censo electoral”, sin censo electoral, añadiendo a los jóvenes entre 16 y 18 años (buscando más cerebros adoctrinados); han diseñado las preguntas; han organizado el procedimiento; han presionado (puerta a puerta) a los ciudadanos…
Las preguntas desbordan de forma absoluta las competencias de la Comunidad Autónoma, que no tiene potestad para plantear a sus ciudadanos preguntas que se salen del marco de la Constitución.
El Tribunal Constitucional, sentenció la ilegalidad del “proceso” en sus parámetros iniciales, como “referéndum”, y con su formato de sucedáneo.
El Gobierno llamó al cumplimiento de la legalidad, pero sin poner los puntos sobre las íes (ni de la palabra “legalidad”, ni de “justicia”, ni de “prisión”)
La Generalitat dijo que dejaba el proceso en manos “privadas”… las de los más favorables a la independencia.
Garantías democráticas: 0

Los resultados:

Se vende como un gran “éxito” y alguno, como Junqueras, casi llora de la emoción: 80,76 % de Sí-Sí: “Sí quieren que Cataluña sea un Estado” y “Sí quieren que Cataluña sea un estado independiente”.
Bien… pero…
Resulta que ese 80,76 % es el porcentaje de “votantes” que ha dicho “Sí-Sí”, un total de 1.861.753 personas. Pero teniendo en cuenta que el “censo” era de 6.228.531 personas, resulta que sólo el 29,89 % de los catalanes con “derecho” a votar en el simulacro-juego han dicho “Sí-Sí” ¿es de recibo decir que el 80,76 % de los catalanes quieren la independencia? ¿Es justo que la voluntad del 29,89 % se imponga al restante 70,11 %?
Pero es más. La cuestión excede el marco catalán. La pregunta (o preguntas) apunta directamente a la línea de flotación de la Constitución de 1978 que “se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación Española, patria común e indivisible de todos los españoles”, y teniendo en cuenta que también la Constitución dice que “la soberanía nacional reside en el pueblo español”, ¿es justo que la opinión de 1.861.753 españoles baste para modificar un marco legal en el que viven 47.150.819?

No se ha cumplido la ley.
No se han cumplido las sentencias del Tribunal Constitucional.
El Gobierno español no ha tomado ninguna medida cautelar contra los que desde las instituciones han atentado contra la Constitución.

¡Menudo pitorreo!
EREs, Gürtel, Bárcenas y la contabilidad B del PP, las tarjetas de Cajamadrid, las comisiones de los Pujol…
¡Menudo pais de pacotilla!
¿Seriedad?
¿Democracia?… ¡Demomierda!

¡QUÉ ASCO!

ÉBOLA

ébola

Durante tres meses la imagen del virus del Ébola ha estado presente en publicaciones y noticiarios a todas horas.

Fueron noticia las repatriaciones de los sacerdotes-médicos Miguel Pajares y Manuel García Viejo, contagiados en Liberia y Sierra Leona, respectivamente. Ambos murieron.

Se abrió la polémica sobre la pertinencia de tales repatriaciones por los riesgos que comportaban.

Políticamanete estaba claro que existía la pretensión de rentabilizar las operaciones, para dar una imagen de vanguardismo sanitario.

La nefasta sucesión de recortes en el gasto público, que han afectado especialmente a la educación, la dependencia y la sanidad, lleva necesariamente a valorar esos alardes como una especie de mofa al ciudadano: te negamos la asistencia universal y con garantías; pero nos gastamos una millonada en traer  a un infectado, sin muchas posibilidades de superviviencia, para quedar bien en la foto.

Para colmo, los protocolos de protección y prevención se aplicaron erróneamente y ello condujo al contagio padecido por Teresa Romero. El poder político, responsable de los errores, hizo un deplorable alarde de necedad, intentando culpabilizar a la víctima.

Ahora, parece que el organismo de Teresa ha logrado superar la infección. Muy probablemente sanará. Los medios, que han llenado sus titulares y han revuelto hasta la hez en las circunstancias de los momentos más dramáticos, seguirán durante mucho tiempo explotando  el hecho de la curación e intentarán llevar a sus estudios y sus líneas a Teresa para sacar de ella algo más que su plasma inmunizado. ¿Consentirá ella que sus circunstancias sean explotadas? ¿Se dejara convencer por las suculentas compensaciones que le ofrecerán los carroñeros programoides? El tiempo lo dirá.

Pero durante todo este tiempo en el que se ha hablado de misioneros, de protocolos, de toques de cara, de consejeros de sanidad, de dimisiones, de contagios… ¿de qué es de lo que menos se ha hablado?: de los miles de contagiados en Sierra Leona, Liberia, Senegal, Guinea, Nigeria y Congo. ¿Sus vidas valen menos?

Parece que el problema y lo que llama la atención es que el virus sea traído al llamado “mundo desarrollado”; lo que pase en los países del llamado “tercer mundo” parece servir nada más para rellenar espacios y para promocionar campañas de ayuda privada cuando se tercia. Mientras, deben ser las organizaciones no gubernamentales, ya sean religiosas o laicas, las que se dejen la piel sobre el terreno. Esas mismas organizaciones que siguen, por ejemplo, intentando sacar del pozo a los damnificados por desastres naturales, enfermedades, hambrunas… como, ¿se acuerda alguien?, a los haitianos que fueron noticia hace cuatro años y siguen igual de mal o peor… ¡pero ya no son noticia!

 

SUBLIME

 

Sublime, proverbial, impresionante.

 

Fútbol.

Europa League: un equipo español finalista: Sevilla FC

Champions League: Real Madrid CF y Club Atlético de Madrid, dos equipos españoles, finalistas; o sea, un equipo español será campeón.

La selección española de fútbol es la actual campeona mundial y europea y lidera el ráncking de la FIFA con amplia ventaja.

 

Baloncesto.

Real Madrid y FC Barcelona en la Final Four de la Euroliga

La selección española ostenta los Eurobasket de 2009 y 2011 (en 2013, 3ª) y el campeonato mundial de 2006

 

En otros muchos deportes por equipos (hockey sobre patines, balonmano, waterpolo) o individuales (tenis, ciclismo) equipos y deportistas españoles triunfan (campeonatos mundiales y europeos, Roland Garros, Winbledon, Copa Davis, Tour de Francia…)

 

Pero…

Atención.

En una reciente clasificación de las mejores universidades del Mundo, realizada por la Comisión Europea, la primera de las españolas aparece en el puesto ¡¡¡ 166 !!!

En todo caso, mejora ligeramente la clasificación obtenida en el ránking de Shangai 2013, en el que ninguna universidad española figura entre las 200 primeras.

 

En el informe PISA 2012, de evaluación de alumnos de 15 años de la OCDE, España ocupa

el puesto 25 de 34 en Matemáticas

el puesto 23 de 34 en comprensión lectora

el puesto 21 de 34 en Ciencias

 

En España, pues, se ignora por lo general cómo calcular el volumen de un balón de fútbol o de baloncesto, calcular la parábola que describe una pelota de tenis o el significado real y el origen etimológico de palabras como cancerbero, esférico, trencilla, colegiado, colega… pero se juega al fútbol y a otros deportes como auténticos catedráticos de la pelota; la investigación brilla por su ausencia; pero si se oye hablar a algunos comentaristas deportivos, parece que atesoran profundísimos conocimientos sobre la física y casi la metafísica del deporte en cuestión… No le pregunte al disertador futbolístico la razón por la cuál dice “palo corto” refiriéndose a uno de los de la portería (que tiene dos cortos y uno largo) o por qué llama “gol a balón parado” al que es fruto del lanzamiento de una falta o un córner (debe de tratarse de algún efecto cuántico o de vibración de cuerdas) o “jugador de gran envergadura” a uno que es alto y fuerte, sin haber medido la distancia entre los extremos de sus manos con los brazos extendidos en cruz… tal vez le responda con detalle cuál fue el resultado, quién marcó los goles y en qué minuto, en una final de una competición cualquiera de hace cuarenta años; pero seguramente desconocerá quién fue Severo Ochoa, cuál es el elemento químico más abundante del universo o de qué está hecha la materia que conforma el cerebro que para tan poca cosa le sirve.

catedrabol

 

CADA VEZ MÁS POBRES

Dedicado a Blesa, Bárcenas, Urdangarín, Fabra… y tantos y tantos mangantes que en el mundo han sido… ¡gracias por hacernos comprender que esto va de eso!

MAÑANA YA NO HABRÁ PAN

Talar un bosque HOY es rentable para los que se enriquecen con las operaciones de compraventa de celulosa, de madera, de pasta de papel.

Verter los desechos de la fabricación en el río, sin tratamiento adecuado de las aguas residuales, deja HOY más beneficios que invertir en sistemas de depuración y en procesos de manufactura racionales y comprometidos.

Se obtienen HOY más rendimientos transportando petróleo en barcos viejos o deteriorados, sin medidas de seguridad, que en modernos, revisados y seguros… aunque el riesgo de un accidente que provoque una de tantas mortales mareas negras sea más probable.

Sigue siendo aún muy rentable HOY utilizar combustibles fósiles en lugar de energías renovables…

Pero MAÑANA… MAÑANA A LO PEOR NO HAY PAN… aunque eso, a los que se enriquecen HOY con la explotación sin limitaciones les trae al fresco… ¡el que venga detrás que arree!

DEMASIADO AMOR PUEDE MATARTE

postales-sanvalentin

Más la Leyenda que la Historia cuenta que un 14 de febrero del año 270, el emperador Claudio II el Gótico mandó ejecutar a un médico y sacerdote cristiano llamado Valentín que, contra la norma, casaba en secreto a legionarios romanos, que debían permanecer sin vínculos familiares mientras durase su servicio. Desde finales del siglo V comenzó a celebrarse la festividad de San Valentín y pronto se asociaron a la misma las celebraciones de “los enamorados”.

En 1969, sabedora de que el origen de la festividad tenía sus cimientos en hechos nada probados, la Iglesia suprimió la festividad… pero ya era tarde, la comercialización de la fiesta era ya imparable. Así, hoy, es una “festividad” puramente secular aunque lleve nombre de santo: es el “Día de San Valentín” o “Día de los Enamorados” y por extensión “Día del Amor“… puro interés comercial manoseando los sentimientos de la gente. Hay que regalar tarjetones de San Valentín: a un amigo, a un familiar… da igual; pero a ser posible hay que comprarlo mejor que hacerlo… Y, por supuesto, las “parejas” han de celebrar el día por todo lo alto… ¡No olvides, oh mortal, regalarle algo a tu amada, llevarla a cenar… algo especial… El Corte Inglés, Carrefour, cualquiera de los grandes almacenes te dará todas las ideas que quieras, te ayudará a elegir entre cientos de posibilidades para todos los bolsillos (mientras se vacíen sobre sus cajas cualquier aportación es buena)

Y como para muchos el amor se mide en condescendencia, en materialidad de flores, de joyas o tules, un olvido o un regalo poco afortunado estigmatizará hoy muchas relaciones y tal vez las rompa; por las mismas que otras parecerán cobrar alas de eternidad, aunque lo que las vista en este día sea la más absoluta de las hipocresías.

Así es que, hoy, ¡Felicidades a El Corte Inglés por la inmensa caja que engrosará sus arcas!  y ¡Felicidades incautos amadores de la nada!

Pero, cuidadín, porque el amor, el que no está mediatizado por la estulticia consumista, no es más que una enfermedad, una purulenta enfermedad que alimentada en exceso puede matar… en sentido figurado y en el más real, material y literal de los sentidos.

 

NAVIDAD

Navidad. Una fecha cargada de mentiras:

Es mentira que Jesucristo naciera el día de Navidad.

Es mentira que todo el mundo esté de acuerdo en celebrar algo llamado Navidad.

Es mentira que todos nos queramos y nos deseemos lo mejor en Navidad. Simplemente sube el nivel de hipocresía.

Es mentira que celebrando la Navidad vayan a mejorar las cosas: más de 1.500 años celebrándola lo demuestran.

Es mentira que en Navidad nieve y haga frío. Que se lo digan a los argentinos, a los chilenos o a los uruguayos, por ejemplo.

Es mentira que un gordo seboso se pasee en un trineo tirado por renos voladores (el primero con nariz luminosa) y reparta regalos a diestro y siniestro.

Lo que no es mentira es que los centros comerciales harán una buena caja.

RES PVBLICA

Sustrato de la Grecia Clásica de Clístenes y Solón.

Y de la “Res-Publica” romana.

Principio de soberanía de Rousseau.

División de poderes de Montesquieu.

Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de la Revolución Francesa.

Análisis de Karl Marx

Poesía política de Fidel Castro, José Antonio, Sartre, Rosa Luxemburgo, Bakunin…

…y Rick Blaine.

*****

Y después de todo, siguen al mando los oligarcas, detentadores del poder económico, usurpadores de las voluntades, populistas de pacotilla que manipulan a las masas.

Las mismas castas herederas de poder y que legan poder.

Ladrones de los pobres.

Millonarios de mentiras.

catilina

 

DIOS A LA MEDIDA

Necesito un dios al que suplicar

… o mejor un dios al que echar la culpa de mis desgracias.

 

No hay a quién culpar; no hay a quién suplicar.

Los poderosos, los satisfechos, los ricos, tienen su gloria, su “mejor vida”, en el presente… no están libres de desgracias personales; pero tienen más medios para afrontarlas.

Los pobres… los peatones de la vida, caminamos a la espera de los palos o del definitivo. Para nosotros son las proclamas de “ser bueno” y “conformarse” porque “después” vendrá el premio… cuando pasemos a “mejor vida”… como si hubiera otra…

Housito

CSIC: ¿CÓMO SIN INVESTIGACIÓN CONOCEREMOS?

Mientras las ayudas públicas fluyen con generosidad desde las arcas europeas a las del Estado y de éstas a los bancos (es decir, de causantes de la crisis a causantes de la crisis), los ciudadanos vemos mermar nuestros ingresos: porque el ascenso de los precios hace que el poder adquisitivo disminuya, porque se reducen los salarios (y todavía pretenden hacerlo más) o porque directamente se convierten en 0 (cero) al pasar a formar parte del grupo más numeroso de entre las “ocupaciones” de la población activa: EL PARO.

Si ello es malo, a uno ya se le rasgan las carnes al ver que mientras él hace cuentas y más cuentas para ver cómo subsistir, privándose de comodidades cuando no de necesidades, los políticos que nos vienen gobernando y toda su esfera están enfangados en negocios fraudulentos, tráfico de influencias, financiaciones ilegales, malversación de los fondos públicos, prevaricación…

Esos políticos que en lugar de promover el empleo, reformar las estructuras económicas para asegurar el crecimiento, promover el reparto justo de la riqueza, etc. se dedican a RECORTAR gastos públicos y estrujar a los ciudadanos. Así, el deterioro de la SANIDAD y de la EDUCACIÓN públicas es imparable (¿no será una forma de beneficiar el negocio privado del que ellos mismos forman parte? )

Pues entre las medidas que el barbado presidente, con sus conspicuos ministros, han ideado para la enésima disminución del gasto público, se encuentra la supresión del CONSEJO SUPERIOR DE INVESTIGACIONES CIENTÍFICAS.

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El CSIC es la más importante institución investigadora en España y la tercera europea de entre las públicas, actuando en distintos campos de la investigación científica y técnica a través de los diversos institutos y agencias en los que se estructura. La supresión del CSIC supondrá la cercenación de uno de los brazos esenciales de la investigación en España, es decir, más campo para la inversión privada… si es que ésta, más proclive al negocio fácil de las inversiones financieras, se fija en un ámbito en el que los réditos, innegables, no se cifran en ingresos millonarios inmediatos para engrosar cuentas corrientes en Suiza y otros paraísos fiscales.

Hay cuestiones que a uno le hacen hervir la entrañas. El Estado no debería ser el protector de las grandes fortunas y el fomentador de los lucrativos negocios privados, sino el protector de los derechos ciudadanos y el garante de la igualdad de oportunidades y el reparto justo de la riqueza… aun a costa de su endeudamiento. Por eso me parece irrenunciable el gasto público en EDUCACIÓN, SANIDAD y CULTURA. No cerraría al capital privado la investigación (aunque sí lo haría de forma radical, precisamente en pro de la igualdad de oportunidades, en la educación y la sanidad), pero creo que la inversión pública en investigación debe ser irrenunciable, porque lo que hoy se invierta  en un programa evitara gastos públicos en el futuro (patentes, licencias…)

La comunidad científica y muchos ciudadanos se han movilizado ante la tropelía gubernamental (una más) y está en marcha una campaña de apoyo al CSIC con la recogida de firmas para hacer llegar a las autoridades la indignación por la medida y el afán porque tal decisión revierta al compromiso de mantenimiento y sostenimiento de la investigación pública.

Las mayorías absolutas sirven normalmente para ejercer una especie de “dictadura democrática”, pero la voz popular puede hacer al gobernante ver lo erróneo de ciertas obcecaciones…

Nota: para firmar en pro del CSIC, acceder a change.org.

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